El ministerio de Defensa ha convocado para el octavo ciclo de incorporación a la tropa profesional en los distintos Ejércitos un total de 2902 plazas, de las que 1880 corresponden al Ejército de Tierra, 480 a la Armada y 542 destinadas al Ejército del Aire. En la provincia de Albacete se anuncian seis vacantes para el Centro de Adiestramiento de Chinchilla, dos para la Maestranza Aérea y 28 para la Base Aérea de Los Llanos. Según ha comentado, el teniente coronel Alfredo Monsalve, jefe del Área de Reclutamiento de la subdelegación de Defensa de Albacete el octavo ciclo ha sido el que ha tenido un mayor número de plazas.
«Hay once ciclos al año y coincide que en el octavo ha sido el que ha tenido un número de plazas más elevado sin ninguna razón especial, aunque hay que tener en cuenta que la cifra de vacantes tiene también su incidencia en las necesidades que tienen los Centros de Formación en cuanto a su organización interna. Se da también la circunstancia de que en el octavo ciclo se ha dado el hecho de que ha habido bajas por cambio de destino y desplazamientos a la Guardia Civil, Academias de Suboficiales y Policía Nacional. Por esta razón, se han acumulado para el mencionado ciclo tantas vacantes, circunstancia que ha tenido su incidencia clara en la provincia de Albacete con un aumento respecto a otros ciclos en la Base de Los Llanos», afirmó el teniente coronel Monsalve.
Escuela de Pilotos
Preguntado sobre si ha tenido incidencia en este número la puesta en funcionamiento de la Escuela de Pilotos de la OTAN, manifestó que nada tiene que ver considerando que en este nuevo Centro no tiene plantilla de tropa profesional. «El número de peticiones de acceso a la tropa profesional va en aumento, hasta el punto de que en la actualidad hay aproximadamente seis aspirantes para cada una de las vacantes que se convocan. Las causas son distintas, aunque es difícil precisarlo, pues hay que considerar que hace un año cambio la Ley para la tropa profesional con significativas mejoras, entre las que destaca la posibilidad de poder quedarse hasta la jubilación, sin obviar el hecho de que ante la crisis económica una de las salidas que tienen los jóvenes es la incorporación al Ejército», destacó el jefe de Reclutamiento de la subdelegación de Defensa.
Los datos ponen de relieve este ascenso, puesto que en anteriores convocatorias ha habido en España quince mil solicitudes para once mil plazas. «En la subdelegación de Defensa de Albacete, hemos tenido 250 jóvenes que han pedido pasar las pruebas para el octavo ciclo, hecho que se corresponde también con el elevado número de plazas que han salido para la provincia de Albacete en los distintos Centros de los Ejércitos. En cuanto a las condiciones de acceso, las pruebas siguen siendo las mismas que consisten en un reconocimiento médico, luego el apartado físico y posteriormente el psicológico», comentó el teniente coronel Monsalve.
Por otro lado, en el proceso de selección y tras pasar las distintas pruebas se realiza una entrevista personal con el candidato a acceder a las plazas de tropa profesional en la que se orienta al solicitante sobre las plazas publicadas que mejor se adecuen a sus capacidades personales y preferenciales para las Fuerzas Armadas.
La edad media de los presentados es de 22 años y el nivel de estudios medios que tienen es medio. El proceso que debe seguir el candidato a ingresar en la escala de tropa profesional pasa en primer lugar por presentar en los plazos marcados y dentro de las diferentes convocatorias de ciclo de acceso que salen a lo largo del año, la correspondiente solicitud de cita previa para uno de los tres centros de selección adscritos para Albacete y provincia, y como tales ubicados en Murcia, Valencia y Madrid, donde deberá presentarse en el día y la hora que previamente se le haya marcado en la subdelegación de Defensa.
Pruebas previas
Se debe pasar en primer lugar, un reconocimiento médico, incluidas pruebas de orina por el asunto relacionado del consumo de drogas, así como unas pruebas físicas con tres niveles a elegir en función de la especialidad que se haya elegido, siendo la más frecuente salto vertical sin carrera, 24 abdominales, siete flexiones de brazo y cinco periodos y medio de test de Cooper, y otra de conocimiento básicos vía un examen psicotécnico por ordenador. Igualmente habrá entrevista personal con un psicólogo orientador.
Superado el paso anterior y una vez adjudicada una plaza su destino será el centro de formación correspondiente dependiendo de cuál sea la unidad en la que la tenga asignada y en donde permanecerá por espacio de tres meses haciendo instrucción básica tanto física como militar para una vez hayan jurado bandera, allá por el segundo mes, procederse a la instrucción específica de la unidad.
El compromiso inicial que han adquirido estos jóvenes con el Ejército es de dos años de estancia, si de lo que estamos hablando es de unidades operativas, mientras que si se trata son de opciones técnicas el mismo se eleva hasta los tres años. Llegados a este punto, recordar igualmente que una vez pasado este tiempo tendrá dos opciones, reengancharse en la vida civil o continuar en el Ejército en lo que se denomina como compromiso de larga duración.