El hombre acusado del homicidio imprudente por el fallecimiento, en un accidente de tráfico, del otro ocupante del vehículo en el que viajaba, para el que las acusaciones particulares solicitan cuatro años de prisión, no pudo ser juzgado ayer en el Juzgado de lo Penal número 1, por la afonía de una de las abogadas denunciantes.
Aunque el juicio ha sido aplazado hasta el próximo 11 de diciembre, el abogado de la defensa, César Quijada, dejó claro que defendería hasta el final la inocencia de su cliente. «Nosotros defendemos la línea que mantenía en un principio la Guardia Civil y que mantiene la fiscalía, que es que no está acreditado que el acusado condujera, sino que el que conducía era el fallecido».
Una hipótesis, que la Guardia Civil modificó días después del accidente. «La Guardia Civil en principio dijo que estaba clarísimo como ocurrió todo. El atestado técnico que hace la Guardia Civil tras el accidente, dice que el conductor era el fallecido, en cambio posteriormente pasados unos días o unas semanas, cambia de criterio e insiste en posibles indicios de que pudiera conducir mi defendido».
Aunque el fiscal en su escrito, coincide con lo alegado por el abogado defensor, existen dos acusaciones particulares, una de ellas representa a la mujer del fallecido, de la que estaba separado, pero no de forma oficial y la otra defiende los intereses de la que en ese momento era pareja del finado.
La acusación
Ambas solicitan la ya mencionada pena de prisión de cuatro años y una indemnización económica, como explica César Quijada. «La indemnización civil la piden las dos. Ambas acusaciones también piden pena de prisión; concretamente, piden cuatro años de cárcel y dos años de retirada del permiso de conducir. La indemnización civil en conjunto, porque hay indemnizaciones también para la madre del fallecido y el hijo del fallecido, ascienden, en conjunto, a una cantidad que ronda los 150.000 ó 160.000 euros».
Los hechos por los que el procesado, A.V.G., se sentará en el banquillo de los acusados, tuvieron lugar alrededor de las dos menos cuarto de la mañana del 2 de septiembre de 2006, cuando el acusado viajaba en su coche por la carretera CM-3135 (La Roda-Balazote por Barrax), acompañado de J.G.S. y en el punto kilométrico 35,747, en el término municipal de Balazote tuvieron un trágico accidente, falleciendo este último, sin poder haberse determinado hasta el momento quien de los dos conducía el vehículo. Un dato que si ha trascendido, es que el vehículo circulaba a una velocidad excesiva y que el conductor, fuera quien fuese, podría ir bajo la influencia de bebidas alcohólicas.