El pasado 8 de octubre, siete activistas saharauis de Derechos Humanos, fueron detenidos y encarcelados en el aeropuerto de Casablanca cuando regresaban de visitar a los familiares y amigos en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia).
Según el procurador real del Tribunal de Apelación de Casablanca marroquí, se les detuvo ya que «se pusieron en contacto con partes hostiles a Marruecos» y «atentaron contra los intereses superiores de la nación». Se les acusa de «traición a la patria» y «atentar contra la soberanía e integridad territorial de Marruecos», según informa en un comunicado el coordinador de Castilla-La Mancha de las Asociaciones de Amistad con el Pueblo Saharaui, Isidoro Vegue García.
A su entender, esta nuevas detenciones, entre los que figuran Ali Salem Tamek y Brahim Dahan, obedecen «a una campaña orquestada por el gobierno marroquí para detener a los saharauis que piden el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas y se celebre el referéndum para la autodeterminación del pueblo saharaui e impedir que se paralice la actividad de los defensores de los Derechos Humanos saharauis». «Saharauis que son encarcelados únicamente por sus convicciones y que en ningún caso han promovido ni usado la violencia», insiste Isidoro Vegue.
Intolerable
Asimismo considera «inaceptable e intolerable» que el gobierno marroquí «siga persiguiendo, deteniendo, encarcelando, torturando a saharauis que el único delito que han cometido es defender que su pueblo pueda vivir en un Sáhara libre e independiente y se lleven a cabo las resoluciones aprobadas por Naciones Unidas». Y asegura que el gobierno marroquí «ejerce esta brutal represión contra el pueblo saharaui con el silencio cómplice de la Comunidad Internacional, de Europa y de España».
Desde la Coordinadora Regional de Asociaciones de Amistad con el Pueblo Saharaui de Castilla La Mancha se exige a las autoridades marroquíes que se ponga fin a la detención, acoso e intimidación de los defensores de Derechos Humanos y pide a las Organizaciones de Defensa de los DD HH, «la denuncia de estos hechos y su condena, que son una vez más, consecuencia de la imposición por la fuerza de la ocupación ilegal marroquí».