El Gobierno regional hizo ayer un balance «muy positivo» de la recientemente concluida temporada de peligro alto de incendios, correspondiente al periodo comprendido entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, en la provincia de Albacete. La superficie total afectada por la acción del fuego ha sido de 1567 hectáreas, de las cuales 1506 -el 97%- se deben al incendio registrado el pasado mes de julio en el campo de maniobras de Chinchilla, por lo que el delegado de la Junta en Albacete, Modesto Belinchón, se mostró satisfecho teniendo en cuenta que «si descontamos este incidente de Chinchilla, estaríamos hablando de una superficie quemada similar a la de los últimos años, a pesar del aumento en el número de siniestros». En el mismo periodo de 2006 se quemaron 58 hectáreas; en 2007, 12 hectáreas; y en 2008, 6 hectáreas.
En lo que se refiere a las causas que han originado los siniestros de la campaña estival, las negligencias fueron el principal motivo, en un 61% de los 39 siniestros y 1.543 hectáreas forestales afectadas. Del resto, las causas de 11 siniestros fueron los rayos y 13 fueron intencionados.
El delegado provincial de Agricultura y Desarrollo Rural, Antonio Mompó, consideró que los datos son buenos porque las condiciones climatológicas de las últimas semanas de la primavera y las primeras del verano han sido especialmente calurosas en 2009, lo que aumenta considerablemente el riesgo de incendios. En este sentido felicitó a las brigadas de Infocam por el trabajo realizado, que pudo extinguir, según Mompó «el 84% de los 63 incendios producidos en verano en su fase de conato,lo que demuestra la gran capacidad de respuesta del dispositivo».
Este año el Gobierno ha aumentado las dotaciones y los recursos materiales para las labores de prevención, alarma y extinción, destinando a ello 112 millones de euros en el conjunto de la Región. Se ha contado con un equipo humano de 3.041 personas, de las cuales 674 han estado destinadas en la provincia de Albacete. La Junta considera que, de cara al futuro, es fundamental trabajar en la prevención a través de tratamientos herbícolas y en la formación de personal para la extinción de incendios. Ya se han iniciado tareas de servicultura preventiva en más de 2200 hectáreas de montes públicos y privados. Además, se han invertido 2 millones de euros para acometer dos importantes infraestructuras del dispositivo de lucha contra el fuego: la nueva construcción del Centro comarcal de emergencias de medios aéreos y terrestres de Cañadillas (Molinicos) y la base del retén de la demarcación de Almansa.