El protocolo de intenciones ya está firmado. Según fuentes de la consejería de Universidades, Empresa e Innovación, el pasado lunes se puso la firma a un primer documento como paso previo para que la Fórmula 1 llegue a la Región de la mano de José Ramón Carabante y del equipo Campos Meta.
Ambas partes están negociando para que a partir de 2011 Fuente Álamo sea la sede del equipo de Fórmula 1 y de la fábrica de chasis, el túnel del viento y una serie de industrias auxiliares relacionadas con el automovilismo. Además, el objetivo es que el circuito de Fuente Álamo se construya para que las escuderías puedan probar sus monoplazas en la Región.
A la firma de ambas partes no le acompaña un acuerdo definitivo, según los responsables de la consejería que dirige Salvador Marín. «Seguimos negociando y hay cosas que aún hay que matizar, como la cuantía del aval que tiene que poner el Gobierno Regional», aseguraron esas mismas fuentes.
Si finalmente se cierra este acuerdo, la Fórmula 1 no llegará a la Región hasta dentro de dos años. La próxima temporada el equipo de Adrián Campos tendrá su sede en Alzira, donde actualmente está ubicado, y se trasladará al Parque Tecnológico de Fuente Álamo a partir de la siguiente temporada, cuando la fábrica esté construida.
Conseguir esta inversión supone un importante impulso tecnológico para la Región, ya que la llegada de la fábrica de chasis lleva aparejada un gran número de empresas dedicadas a la innovación.
Aunque el acuerdo final no está cerrado, parece que las posibilidades de que Murcia sea finalmente la sede del equipo van en aumento tras la firma de este protocolo.
Según fuentes cercanas a la escudería, se ha negociado con Murcia y Valencia, pero mientras que Ramón Luis Valcárcel, presidente regional, recibió a José Ramón Carabante unas horas después de solicitar la entrevista para proponerle el proyecto, Francisco Camps, presidente de la Comunidad Valenciana, no lo hizo hasta tres semanas después. El gran interés de la Región de Murcia por hacerse con este proyecto ha sido lo que le ha dado prioridad.
Uno de los puntos que está en negociación entre las partes es la cuantía del aval. Mientras que Carabante ha solicitado cerca de 20 millones, la Comunidad Autónoma intenta tener sobre la mesa todas las garantías posibles y rebajar esa cifra ya que no quiere correr riesgos innecesarios. En los próximos días, si hay acuerdo, se firmará el documento definitivo.