Dice el refranero popular que cuando unos trabajos se dilatan mucho en el tiempo duran más que «la obra del Escorial». Algo parecido le ocurre al Jardín Botánico de Albacete cuya programación de actividades se iniciará antes de que acabe el año. Las obras no se han dilatado tanto como las del Monasterio madrileño (duraron casi 25 años), pero acumulan un importante retraso sobre la fecha de apertura inicialmente prevista, la primavera del 2005.
Muchos han sido los factores que han postergado la puesta en marcha de una de las dotaciones que más expectación ha generado entre la ciudadanía. Desde los problemas iniciales con el terreno, a las lluvias que se registraron en la fase inicial de los trabajos, hasta retrasos en la adquisición de la planta pasando por nuevas dotaciones que han hecho que, seis años y medio después, los albaceteños todavía no puedan visitar el Jardín Botánico de Albacete, que tiene también carácter regional.
Pero los gestores del Jardín consideran que la espera merecerá la pena una vez que esté abierto al cien por cien, algo para lo que todavía no existe una fecha ni siquiera aproximada, «porque depende de muchos factores», admite el director del Jardín Botánico, que fuera destacado dirigente socialista, Siro Torres.
Lo que parece claro es que cuando acaben las obras de mejora de los accesos al Jardín Botánico y del carril multideportivo que lo bordea y que comunica la ciudad (desde el campus) hasta el parque periurbano de La Pulgosa, se iniciarán la programación de actividades, aunque todavía no sea visitable.
En dos meses
Los trabajos de ambas cosas está previsto que se finalicen en un plazo no superior a los dos meses, por lo que antes de que acabe el año comenzarán a desarrollarse los primeros actos en el Jardín Botánico. «No es una inauguración oficial -recalca Torres-, que para eso ya habrá tiempo». De momento lo que se baraja es comenzar con exposiciones o talleres «que podrían estar abiertos al público», aunque tampoco concreta demasiado «porque es una decisión que corresponde al Patronato de la Fundación del Jardín Botánico».
La apertura para «el día a día» no se realizará hasta que los trabajos que quedan en el interior, tanto de plantación como de finalización de las dotaciones, estén terminadas «para que podamos ofrecerlo a los visitantes con plenas garantías». No se atreve a poner una fecha para su apertura total, pero recuerda que en estos momentos se está llevando a cabo la plantación de uno de los cultivos tradicionales de Castilla-La Mancha, el azafrán, y para diciembre se acometerá el del viñedo, otro de los más representativos de la Comunidad.
No obstante, el Jardín Botánico de Albacete ya cuenta con numerosas especies plantadas desde hace años y muchas de ellas incluso ya están ganando tamaño, algo que preocupa mucho a los gestores del Jardín que han justificado la tardanza en la apertura en que no se quiere «desilusionar» las expectativas puestas en él por la ciudadanía si se abre cuando la planta todavía está muy pequeña.
Más de 700 especies
No obstante, recuerdan que tardará varios años en estar en todo su esplendor. Y es que el Jardín Botánico de Albacete contará con un área dedicada especialmente a los cultivos más representativos de Castilla-La Mancha, ya que pretende servir también como centro de investigación que permita su mejora. Cuando esté terminada toda la plantación se estima que el Jardín Botánico contará con más de 700 especies vegetales, desde los cultivos tradicionales de la Región, hasta las especies arbóreas más representativas, pasando por una muestra de todo tipo de arbustos y plantas que crecen a lo largo y ancho de Castilla-La Mancha. La inmensa mayoría ya está plantado.
Además, se está trabajando en la recuperación de una vivienda abandonada y en estado de ruina que había al fondo del Jardín Botánico. Gracias a la colaboración de la Escuela Taller del Ayuntamiento y del plan de choque de la Junta se está rehabilitando el edificio que albergará un área de servicios para los trabajadores del Jardín (con aseos, vestuarios y un pequeño almacén) y unos aseos para el público visitante.
Además, del retraso, el Jardín Botánico de Albacete acumula un encarecimiento notable, ya que su presupuesto prácticamente se ha duplicado durante todo el proceso, desde los 4,2 millones de euros que se anunció en el inicio de las obras (que luego se incrementó a 5,2 con una modificación presupuestaria posterior) a los 8 millones que reconoce ahora el director. «No ha habido desviación presupuestaria, sino más dotaciones», justifica Siro Torres que explica que la obra inicial sólo contemplaba el Jardín y el edificio social, pero no el invernadero (que ha costado un millón de euros), ni el edificio de investigación (con 1,2 millones), ni las obras de acondicionamiento de los accesos, ni servicios tan básicos como las conexiones de luz o alcantarillado, o el equipamiento de todos los edificios.