Las comunidades azucareras de la República Dominicana suponen una realidad propia respecto al resto del mundo. Antonio Florián es el presidente del Instituto de Acción Comunitaria y promueve proyectos de desarrollo para estas comunidades en su país. Ayer tuvo lugar una conferencia impartida por él mismo en la Casa de la Solidaridad de Albacete.
- ¿De qué se habló en la conferencia?
-Vengo de la República Dominicana, de una oenegé que se llama Instituto de Acción Comunitaria que lleva trabajando bastante tiempo ya.
- ¿En qué trabaja especialmente?
- Trabaja con la comunidad haitiana. Hay una población de origen haitiano. Viven en unos lugares que se llaman bateyes azucareros.
- ¿Qué son los bateyes?
- El batey es un sitio para albergar a la gente dedicada a las labores agrícolas de la caña, para que la gente viviera en él.
- ¿Trabajan con este tema?
- Nosotros trabajamos con estas comunidades. Además de la acción comunitaria intentamos trabajar con proyectos de apertura y construcción de calles, saneamiento, soluciones sanitarias y también proyectos que tienen que ver con la creación de empleo.
- Entonces, ¿intentan crear empleo alternativo a lo que ha venido habiendo siempre con el azúcar?
- Sí, empleo alternativo a la industria azucarera, cuya estructura económica giraba alrededor de la extracción azúcar básicamente.
- ¿Por qué están intentando crear empleo alternativo?
- El tema de la crisis ha llegado sobre todo por la globalización que ha establecido un sistema económico imperante, agravando la situación de la industria azucarera y derivando la economía hacia un sistema de dependencia en el cual al final sólo se depende de la economía turística impuesta por la economía externa.
- Usted que está trabajando allí, ¿podría explicarme cómo se refleja esa realidad social?
- Hoy día aquellos que dependían de la actividad azucarera ahora está sin trabajo. Se refleja en una reducción de la calidad de vida de la gente. Y la gente piensa en emigrar de un lugar a otro. La gente tiene que ir a buscar trabajo a lugares donde hay hoteles.
- Supone entonces un gran impacto, ¿verdad?
- Impacta también en la estructura de la familia cuando la mujer tiene que salir para ir a trabajar.
- Y, ¿cómo se ve el impacto en la comunidad familiar?
- La mujer tiene que cargar con la familia al mismo tiempo que tiene que trabajar. Termina abandonando el hogar, y el padre cuando ve que su mujer tiene que trabajar a kilómetros de su casa, la estructura familiar sufre, tanto hijos como padre y demás. Los hijos comienzan a darse a la mala vida y termina siendo una cadena.
- ¿Por qué viene a Albacete a dar la conferencia?
- La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha nos ha ayudado muy activamente y supone un hito para nuestro trabajo. Ayuntamientos como los de Albacete, Toledo o Cabanillas. Y por otro lado, ACPP está cooperando de manera muy sólida e inmediata con nosotros.
- ¿Qué público les escucha?
- Todo aquel que está preocupado por lo que pase en el mundo y entiende que hay otra forma de vida fuera de la frontera de Europa, los Estados Unidos o Japón. Que quiere ver la otra realidad del mundo.
- ¿Cómo se prepara la República Dominicana para afrontar el futuro?
- Necesitamos el apoyo del Estado, de la sociedad y de la ayuda externa para desarrollar unos valores democráticos y buenas gobernanzas del país, así como descentralización y desconcetración en el poder local.