Se cumplieron los pronósticos que nadie quería hacer al comenzar. La crisis por la que atraviesa el mundo entero es mucha crisis como para que la Feria de Albacete de este año pudiera escapar a ella y al final, como parecía lógico, se cumplieron los malos augurios con una de las ferias más flojas que se recuerdan.
Este año no hacían falta cifras oficiales para saber que la Feria no ha tenido la actividad que otros años, porque ha sido algo que se ha palpado en el ambiente, y ello, pese a la ilusión que pusieron desde un comienzo feriantes y hosteleros.
La del 2009 ha sido la Feria de paseo. Ese es el calificativo que muchos le han dado a las fiestas septembrinas de la capital de este año, que de antemano estaba marcada por la crisis, pero contra la que se han alineado una serie de factores añadidos. Y es que la lluvia, que ha caído intermitentemente sobre la capital desde el sábado por la noche, el adelanto de la vendimia de este año o que sólo hubiera un fin de semana ha restado mucho público a la Feria que, por supuesto, se ha visto afectada por la crisis económica mundial.
Pero las sensaciones que la mayoría ha tenido sobre la Feria se han visto ratificadas cuando se dan cifras oficiales que cifran la caída del negocio entre un 30 y un 50% en función del sector con que se hable.
Los feriantes han sido los más perjudicados de la Feria. Así lo puso de manifiesto a este diario el presidente de la Asociación de Feriantes de Albacete, Manuel Martínez, que reconoció que el negocio del sector este año se ha visto mermado entre un 40 y un 50%, algo que atribuye fundamentalmente al mal tiempo «porque desde que empezó a llover el domingo la actividad ha sido prácticamente nula».
Admite que la crisis les ha pasado factura «pero los feriantes somos personas valientes y nos hemos liado la manta a la cabeza porque tenemos que seguir trabajando».
Mismo público, menos dinero
También los hosteleros se han visto afectados por la caída de negocio, descenso que cifran entre un 30 y un 35%. Como todos los años, el fin de semana se han registrado los mejores días de toda la Feria, «pero aún así hemos tenido una caída importante con respecto a otros años», reconoce el presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Albacete, Juan Sánchez. Y es que, aunque se estima que la afluencia de público a la Feria ha sido similar a la de otros años «pero se ha consumido mucho menos y la gente ha mirado mucho los precios».
Para los hosteleros uno de los problemas fundamentales de la Feria de este año ha sido el botellón «algo que nos preocupa porque cada vez se masifica más». Y es que merma, y mucho, la caja de los hosteleros, que consideran que el botellón les hace la competencia desleal «porque no se puede medir lo que cuesta una copa sólo con lo que cuesta el refresco y el alcohol, porque nosotros tenemos que pagar impuestos, el material, las instalaciones que tenemos, el personal y dar un servicio a la clientela». No obstante, admite que controlarlo en Feria resulta complicado y por ello abogó por regularlo.
No cree que la facturación del sector alcance los 13 millones de euros previstos en un estudio realizado por la Cámara de Comercio, «ni de lejos».
Según el presidente de los feriantes, los peor parados este año han sido todos aquellos que regentan las casetas ubicadas en el tramo final del Paseo de la Feria, en la zona más próxima a los molinos, algo que atribuye también a la importante presencia de manteros vendiendo en esa zona, «porque al final molestan a los viandantes y la policía tampoco puede hacer gran cosa porque con la cantidad de gente que hay podría ser peor el remedio que la enfermedad».
En la Feria de Artesanía el negocio ha caído este año en torno a un 20% con respecto al año pasado «aunque esta es una de las pocas ferias de España en la que no se ha perdido dinero este año conforme está la cosa», admitió el presidente de los artesanos, Daniel Cortés. A pesar de que la afluencia de público ha sido la misma que otros años, el negocio ha bajado «por debajo de la cifra de hace dos años», asegura Cortés que reconoce, no obstante, que el año pasado fue muy bueno para ellos.