Javier López-Galiacho es uno de nuestros conciudadanos más comprometidos con la cultura de, y en, Albacete. Entre sus numerosas ocupaciones, actualmente ejerce cómo docente en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid; y aún con escaso tiempo el presidente de AMITE no deja de promocionar su tierra al exterior, transmitiendo además su ejemplar cuidado por el legado que nos ha llegado en cuanto a espacios escénicos histórico-artísticos se refiere. Espíritu reivindicativo incansable de la recuperación total del Teatro Circo de Albacete -tanto en lo funcional cómo en su infraestructura de uso-, Javier López Galiacho sigue incentivando con afán el valor de la cultura escénica, cuya efectividad está ligada a la buena conservación de los numerosos teatros que encontramos diseminados por la geografía española.
-¿Cómo surgió en su momento la fundación de AMITE?
-Todo surgió cómo consecuencia de la antigua Asociación de Amigos del Teatro Circo, hacia 1994, cuando en la barra del bar del Ateneo Albacetense, entre unos amigos y yo decidimos llevar a cabo esta asociación a nivel nacional. Junto a personas cómo el periodista Luis Parreño, o la catedrática Llanos Lozano, decidimos sacar esto adelante, y aquí estamos 15 años después.
-¿Qué perfil de persona suele encontrarse entre los socios?
-Básicamente la asociación la constituimos en su integridad los antiguos componentes de la ya mencionada asociación de amigos del Teatro Circo. Somos como unos 200 socios por toda España, que van desde los 5 años de edad hasta casi los 100.
-¿Qué alcance tiene la Asociación a nivel nacional?
-Nosotros tenemos una sede bipartita entre Madrid y Albacete. Sigue en Albacete porque allí es dónde surgió la idea en su momento. Pero acaparamos todo el ámbito nacional, desde Cataluña hasta Andalucía o Aragón.
-¿Qué se persigue promover fundamentalmente con AMITE?
-Intentamos promover la conservación de los Teatros que merecen una atención especial por sus cualidades histórico y artísticas, así como la difusión y mejora de la cultura escénica en España.
-¿Y cómo llevan a cabo esta labor?
-De momento hemos creado, con la colaboración de la Comunidad de Madrid, una web con el nombre de la asociación para la difusión del conocimiento de nuestras actividades. Pero también llevamos a cabo acciones directas en teatros cómo lo hicimos en la actuación en contra de la subasta de las antiguas butacas del Teatro Lara de Madrid. Igualmente estamos ayudando a promover la conservación a grupos ya activos por el Teatro Bretón de Salamanca.
-Usted reivindicó la recuperación del Teatro Circo, ¿qué cree que supuso para Albacete?
-El Teatro Circo es un espacio escénico único en España, y uno de los pocos del mundo. Nosotros promovimos no sólo el recuperarlo por su valor histórico sino también llevar a cabo la recuperación de su funcionalidad cómo un lugar de relevancia para las actuaciones, y así poder poner en marcha la escenificación con las técnicas actuales de representación.
-Entonces, ¿piensa que se llevó a cabo una buena restauración?
-Al principio no se entendió, lo entendimos muy pocos. Mucha gente creía que se estaba tirando, pero lo que en realidad no comprendían es que nosotros lo que encontramos fue un tren de mercancías, que cuidadosamente fue transformado en AVE. Entre otras críticas se achacó lo de los sectores con falta de visibilidad. Pero hoy día constituyen "flor de un día".
-En referencia, ¿qué opina sobre la puesta en marcha del proyecto del Museo Nacional del Circo?
-Creo que fue una gran noticia. Nosotros llamamos al Teatro Circo de Albacete El Orgullo de Albacete, cómo la obra de teatro que una albaceteña estrenó en Madrid hace mucho tiempo. Este proyecto puede suponer un resurgimiento de la relevancia que ya tuvo el Teatro Circo, y el fomento turístico de Albacete a nivel nacional.