Hellín, su Semana Santa y las Cofradías de numerosos pueblos de las provincias de Albacete, Murcia y Jaén, rindieron un emotivo y sentido homenaje al escultor hellinero José Zamorano, saliendo a la calle los nueve pasos que en Hellín tiene.
Con ellos, numerosos estandartes, como los de la Cofradía de La Caída de Calasparra, El Yacente de Tobarra, Nuestra Señora de la Amargura de Pozo Cañada, María Magdalena de Albacete y Chinchilla, Virgen de la Amargura de La Roda, Santísimo Cristo del Amor de Elche de Alicante, Esperanza Macarena, de la Roda, Cristo de Balazote, Nuestra Señora de la Amargura de Albacete.
Para la historia
Fue un largo rosario de estandartes y nazarenos, junto con la representación de cada una de ellas, a las que se sumaron las hermandades de Hellín a las que José Zamorano deja sus imágenes para la historia de la Semana Santa hellinera, así como otra infinidad de obras repartidas por la ciudad, todo realizado en su dilatada vida, desde 1949.
La procesión de Los Zamoranos tuvo carácter oficial; fue presidida por el alcalde Diego García Caro junto con la Corporación Municipal al completo. En la explanada de la Iglesia el alcalde recordó el trabajo del escultor. La ciudad se volcó en este acto, desde la salida de la procesión, ante el Monumento al Nazareno, de la Plaza de los Franciscanos, el recorrido estuvo repleto de gente, que con gran recogimiento veía pasar el cortejo. Una imagen en las calles de Hellín que no se volverá repetir por muchos años.
A la recogida del cortejo procesional en la Plaza de la Iglesia, el párroco de la Asunción Victoriano Navarro Asín tuvo palabras recordando al escultor José Zamorano, y lo que deja como legado con sus imágenes.
El reconocimiento de la Asociación de Cofradías y Hermandades y de la ciudad, lo recogió su hermana Amparo Zamorano, que con lágrimas en los ojos no pudo articular palabras para agradecer este homenaje. Hellín ha sabido reconocer, a los ocho meses de su muerte ( 27 julio 2008), lo que su paisano imaginero y artista por los cuatro costados, deja.
Presidentes y hermanos mayores de cofradías que vinieron de fuera, como Arturo Alfaro, de la Macarena de La Roda, mostraban su satisfacción por tener una magistral talla de este artista; del alicantino Elche, el presidente del Santísimo Cristo del Amor, Roque Candel, destacaba lo merecido de este acto, y señaló que Zamorano está mas valorado fuera de Hellín que en su propia ciudad.
La presidenta de la Magdalena de Albacete, o Juan Gregorio Cortés, del Cristo de la Amargura de Balazote, alabaron la obra del escultor hellinero.