Resulta inadmisible que un informe europeo y de tanta relevancia a nivel internacional como es el Eurydice contenga mentiras y errores que resaltan por su propio peso. De forma semejante, merece una mención especial el intrusismo que parece existir entre los profesionales de algunas de las áreas de especialización educativa en el sistema público español.
Éstas son las razones que llevaron a dos profesores de informática de Educación Secundaria de Albacete, Carlos Roncero y Bernardo García, ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo el pasado día veinte de enero.
Ambos docentes pertenecen a la Asociación Regional de Profesores de Informática de Castilla La Mancha, que a su vez se encuentra integrada en la Plataforma Nacional de Asociaciones de Profesores de Informática, la PNAPI.
Esta organización de docentes especializados en las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, las TIC, surgió hace unos cuatro años a raíz de la publicación del informe Eurydice del año 2004, en el que aparecían una serie de datos que «no reflejaban la realidad de España», tal y como asegura Bernardo García.
El informe Eurydice se encarga de evaluar la situación de la educación en todas las áreas a nivel europeo y, en lo referente a las TIC`s, no ha vuelto a salir ninguna actualización después del año 2004.
Debido a los «graves errores y mentiras» que dicho informe contenía, la PNAPI, representada en la Comisión de Peticiones europea por los docentes de Albacete, consiguió tres minutos de gloria frente a los eurodiputados.
Escuchados
Durante este tiempo, aparentemente insignificante, Carlos Roncero y Bernardo García sintetizaron las incorrecciones que el informe Eurydice contenía respecto a España y obtuvieron el apoyo de los políticos europeos, que se comprometieron a añadir un anexo con las rectificaciones pertinentes al informe del 2004 e instaron a la Dirección General de Educación y Cultura a que en el próximo documento se mostrara la situación real de España.
Actualmente, el sistema educativo de Castilla La Mancha sólo contempla la enseñanza de la asignatura de informática de forma optativa en 4º de ESO y en 1º de Bachiller. Por el contrario, en Comunidades Autónomas como Valencia o Aragón, esta materia se ha de cursar de manera obligatoria por todos los alumnos también de 4º de ESO y 1º de Bachiller.
Aparte de los errores contenidos en el Eurydice, otro de los motivos de las quejas de la PNAPI es precisamente la «no existencia de una asignatura obligatoria y específica de informática en toda la Educación Secundaria» y que los contenidos TIC «no eran ni son impartidos por profesorado especialista», según se recoge en el escrito presentado por Carlos Roncero y Bernardo García para la Comisión Europea.
Para Bernardo García, «lo importante son los alumnos y la calidad de la enseñanza que reciban», razones por las que considera necesario que se imparta un conocimiento más especializado de la materia de informática.
Intrusismo
Resulta contradictorio que cada vez se requiera un manejo básico mayor de la informática y que, en cambio, haya mucha precariedad en otras aplicaciones más avanzadas, como el desarrollo de páginas web o la gestión de datos.
Por estas razones, Bernardo asegura que «no vale cualquier profesor» para impartir estos contenidos, que en muchas ocasiones se incluyen dentro del área de tecnología.
Es obvio que la informática se ha convertido en una materia trasversal más, pero para que su uso y dominio sean de verdad cualificados requieren de un docente específicamente formado para ello.
Nos enfrentamos, por tanto, ante un problema de estructura y organización ante el que la administración educativa ha de intervenir para velar por una enseñanza de calidad en nuestra región.