Cuando Eurocopter le ofreció ser el responsable de la nueva fábrica que la multinacional de la construcción de helicópteros había puesto en marcha en Albacete, José Luis Tejedor se quedó sorprendido, pese a su amplia trayectoria profesional. Pero, aunque la factoría lleva menos de dos años en funcionamiento, el equipo de profesionales «muy jóvenes» le motivó para aceptar el reto que le permitía «modelar» el proyecto desde el inicio. Destaca el «enorme potencial» de la planta albaceteña «porque en cuatro o cinco años estará plenamente consolidada con un equipo de profesionales altamente cualificado y con muchas ganas de trabajar», lo que a su juicio situará a la factoría de Albacete como un referente para todo el grupo Eurocopter.
-¿Cuál es la situación actual de la planta de Eurocopter en Albacete?
-Ahora mismo tiene 28.000 metros cuadrados, casi tres hectáreas. Hemos terminado un hangar de estructuras, otro de línea de vuelo y vamos a lanzar, lo que es más importante, una tercera fase de ampliación de la fábrica. Nos han aprobado ya la inversión y estamos seleccionando a las empresas que van a hacer el proyecto. Vamos a construir un hangar nuevo para todas las tareas de mantenimiento de helicópteros. Cerramos las instalaciones de Cuatro Vientos en Madrid que se trasladan a Albacete. Vamos a hacer un hangar de 3.500 metros cuadrados, más otros 2.000 metros de oficinas y también una nave de pintura, porque hasta ahora estamos pintando fuera, pero a partir del 2010 pintaremos aquí todo. También vamos a hacer una instalación para las pruebas de estanqueidad y vamos a construir un acceso a través del Aeropuerto a la pista de despegue. Con todo esto vamos a llegar a unos 36.000 metros cuadrados y la fábrica desde el punto de vista de infraestructuras estará prácticamente terminada a finales del 2011.
Al 100% para el 2013
-Y ¿desde el punto de vista de la producción?
-Lleva un tiempo de maduración por el proceso de aprendizaje del personal. La línea del EC-135 ya está equilibrada, y las del Tigre y del NH-90 estaríamos hablando del 2012 o del 2013 para que esté realmente estabilizado todo el proceso industrial.
-¿Cuántos helicópteros se fabrican en Albacete?
-Actualmente entregamos una media de dos o dos y medio al mes, pero deberá aumentarse la cadencia ya que cuando empecemos a entregar los Tigre y los NH-90 estaremos entregando unos cuatro al mes, con la salvedad de que estos dos modelos desde el punto de vista de producción son bastante más sofisticados, no sólo la estructura, que es de fibra de carbono entera, sino todo lo que son los equipos de visión que evidentemente llevan unas complejidades y unas dificultades intrínsecas que exigen una mayor sofisticación y cualificación?
-El modelo EC-135 ya está completamente implantado, pero ¿cuáles son los plazos para la implantación del Tigre y del NH-90?
-Ya hemos empezado el ensamblaje del primer Tigre, pero como la versión española es un tanto diferente a la versión francesa y alemana, los ensayos de certificación en vuelo, en vez de esperar a nuestro primer prototipo lo vamos a hacer con uno que vamos a traer de Francia. Este helicóptero debe llegar en septiembre del año que viene y ya empezaremos con todo el proceso de certificación y estaríamos en disposición de entregar los primeros Tigre a partir del 2011 y el NH-90 también para el 2012.
-¿Cuántas entregas se han realizado ya desde Albacete?
-Este año hemos entregado ya 29 helicópteros y todos, en alguna medida u otra, han sido fabricados desde Albacete. Dos de ellos se han fabricado completamente en Albacete y se han entregado a la UME, y el resto han pasado por aquí, se han pintado y se han terminado. Entre los dos años de funcionamiento se han entregado del orden de los 60 helicópteros.
-¿Cuántos encargos tiene ya la planta albaceteña?
-Más que la cantidad lo importante es la continuidad, la visibilidad que tenemos a corto y medio plazo sobre la actividad de la fábrica. De momento con la cartera de pedidos que tenemos actualmente tenemos trabajo hasta el 2014 o el 2015. Tenemos una visibilidad hacia delante del orden de seis años, que es enorme para este tipo de actividad. Esto quiere decir que tenemos seis años para seguir consiguiendo contratos que nos permitan el funcionamiento continuo de la fábrica, pero empezamos con una base supersólida, lo que nos da una tranquilidad y nos permite poder hacer las cosas con la secuencia debida.
-¿Cuántas entregas hay previstas para el año que viene?
-Cerca de treinta de los que ocho serán fabricados íntegramente en Albacete. Cuando se incorporen las líneas del Tigre y del NH-90 serán cerca de 40 las entregas anuales.
-¿Cuántos empleados hay ya en Albacete?
-Actualmente en la fábrica estamos trabajando 424 personas, la mayoría españoles, pero también tenemos un buen número de alemanes y franceses, que básicamente lo que están haciendo es transferir conocimiento a nuestro personal español, de modo que su número irá gradualmente disminuyendo conforme las unidades de producción estén en marcha. Aunque se reduzca la presencia de personas de otras nacionalidades en la factoría de Albacete, nunca van a desaparecer, porque esa transferencia de conocimientos y de tecnologías es constante, es la política del grupo. Igual que nosotros mandamos gente a Alemania, los alemanes nos mandan gente a formarse con nosotros. Hay un flujo para conseguir una cultura homogénea de la compañía, de modo que entras en una fábrica en Alemania, en Francia o en Albacete y digas esto es Eurocopter. Nuestra idea es seguir creciendo hasta alcanzar los 700 empleos en el 2012.
-Uno de los problemas con los que se enfrenta Eurocopter es encontrar trabajadores cualificados ¿Tienen muchas dificultades?
-Aquí el idioma de trabajo es el inglés. Por eso a todas las autoridades, tanto políticas como educativas, les recordamos la importancia de que la gente domine el inglés, no sólo a nivel de conversación, sino también a nivel técnico, y por ello sería muy importante que la gente a la hora de formarse, lo hiciera en los dos idiomas de tal manera que sepan leer manuales o planos lo que requiere un vocabulario muy amplio que no se coge en un día. El conocimiento del idioma para este tipo de industrias es fundamental.
-Lo que se conocen hasta ahora son los encargos de los Ministerios de Defensa e Interior, pero ¿tienen clientes privados?
-Sí que los hay, la mayoría son helicópteros destinados a traslado sanitario de emergencia, como por ejemplo los que ha adquirido una compañía de Albacete, Inaer, que presentó uno de ellos en Toledo hace una semana. Lo que está claro es que la flota de helicópteros en España debe desarrollarse. Si ves la flota actual en España y el volumen de la economía española, y lo comparas con otros países, ves que tenemos una flota muy pequeña. Por ejemplo, llama la atención que no existan vuelos desde el aeropuerto de Barajas hasta el centro de Madrid, como sí ocurre en otras ciudades del mundo, lo que permite utilizar un helicóptero para evitar problemas de tráfico, y eso en España no se ha desarrollado y pensamos que existe mucho potencial ahí, Evidentemente Eurocopter está ahí como líder del segmento y eso le daría carga de trabajo adicional a esta fábrica.
Sin crisis
-Decía el consejero delegado de Eurocopter España hace unos días que de momento la compañía no está notando la crisis porque tiene carga de trabajo a largo plazo.
-Eurocopter como tal tiene una cartera de pedidos enorme de más de 3.000 helicópteros, lo que da una visibilidad de carga de trabajo del orden de tres o cuatro años. La crisis se nota, puede bajar el número de ventas y puede haber alguna cancelación pero como tienes una cartera de pedidos enorme tienes una posición más favorable para afrontar los problemas de la crisis.
-¿Qué volumen de facturación tiene una planta como la de Albacete?
-Eurocopter España facturará este año 240 millones de euros, de los que la inmensa mayoría corresponden a esta planta. A nivel de exportación desde Albacete se puede hablar de varios cientos y en el momento en el que aumente la cadencia de producción esa cifra de negocio se puede ir a los 300 o 400 millones.
-Eurocopter lleva casi dos años trabajando en Albacete y el Polígono Aeronáutico que se está construyendo al lado todavía sigue en obras. ¿Se echa en falta que haya ido un poco más deprisa?
-Hemos tenido todo el apoyo de todas las autoridades, tanto locales como regionales, nos siguen ayudando a nivel cotidiano. Siempre hemos recibido su respaldo. La actitud siempre ha sido abierta y de ayuda y por eso estamos completamente satisfechos. Sí que nos hubiera gustado que el polígono avanzara un poco más deprisa porque tenemos limitaciones a nivel cotidiano.
-¿Problemas relacionados con los suministros?
-Tenemos problemas desde lo más básico como es el alcantarillado, hasta el acceso a la fábrica, acometidas de luz o de agua, las comunicaciones, o los propios suministros. Lo que te facilita tu vida cotidiana aquí es un poco más complicado.
-¿A cuántas empresas tiene previsto atraer Eurocopter hasta el Polígono Aeronáutico?
-De momento ITP, que es la que nos suministra los motores, debe empezar a funcionar en primavera. Estamos en conversaciones muy avanzadas con otras dos empresas, que se van a establecer enfrente de nosotros, que serán las que nos van a llevar todo el tema de almacenes y de logística. Todo eso supondrá la creación de actividad y de empleo inducido porque lo que no hay que olvidar es que por cada empleo directo hay una buena proporción de empleo inducido, gracias a servicios auxiliares, hasta proveedores de todo tipo, transportes, etc. Se puede hablar de un factor multiplicador de entre cinco y diez empleos inducidos por cada empleo directo.
-En torno a Eurocopter se va a generar un polo de alto valor añadido.
-Por eso nosotros h emos apostado más por la calidad que por la cantidad. Se habla de valor añadido, el trabajo de aeroestructuras que hacemos son enteras de fibra de carbono, una tecnología puntera. Lo que hacemos aquí es integrar, esto no es un mecano. Cada helicóptero es distinto y exige un proceso distinto en cada uno de los pasos lo que exige un conocimiento del producto tanto en ingeniería como operarios distintos. Si se apuesta por cantidad, en el futuro se puede dar el fenómeno de la deslocalización y la forma de protegerte es darle valor añadido al producto, complejidad o sofisticación. Esa fábrica ha cogido todo lo más rico del proceso productivo y eso le da valor con mayúsculas a la fábrica y eso genera una enorme visibilidad en el tiempo.