Albacete

SUS ARGUMENTOS
Para Encabo es fundamental no confundir el derecho a una muerte digna con el derecho a que otro provoque la muerte de forma intencionada. Es más, en su opinión, para evitar el sufrimiento no es necesario infringir la muerte. «Desde la Asociación de Bioética de Albacete nos posicionamos en la defensa de la vida humana en cualquier momento de su desarrollo, es decir, desde su inicio hasta su fin natural», subrayó ayer.
Diferencia de criterio
En la misma línea, el médico albaceteño Manuel Vives, internista, explicó que, por propia experiencia, se puede asegurar que en Albacete «hay muchísimos medios para morir sin dolor y sin necesidad de acortar la vida». Si el doctor Marín reiteraba el lunes que en España «se muere mal», el doctor Vives aseguraba que las unidades de cuidados paliativos trabajan tanto para mitigar el dolor como el sufrimiento.
Así, un enfermo terminal puede no sufrir dolor pero tener náuseas o sensación de ahogo. La morfina y sus derivados alivian estos síntomas, así como los ansiolíticos y antidepresivos merman la angustia que genera el hecho de ver que el final se acerca.
En estas unidades, centradas en enfermos terminales, los sanitarios están especializados en todos y cada uno de los matices que pueden ayudar a morir dignamente, sin dolor y acompañado. Facultativos, enfermeras, psicólogos y trabajadores sociales trabajan con los enfermos y con sus familias. Por estos motivos, médicos como Luis Vives y organizaciones como la Asociación de Bioética no entienden qué argumentos llevan a decir que se muere mal o con dolor.
También existen las unidades del dolor, pero éstas están pensadas para aquellas personas que sufren dolor crónico no maligno.







