Sólo en Castilla-La Mancha las expectativas de arranque rondan las 65.000 hectáreas, el diez por ciento de su superficie de viñedo, según explicó a Efe el vicepresidente del Grupo Consultivo Vitivinícola de la UE y responsable de vinos de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (Coag), Alejandro García-Gasco.
García-Gasco ha comentado que, según las previsiones de su organización agraria, las demandas en Extremadura podrían llegar hasta las 4.000 hectáreas, mientras que en Aragón sumarían 3.000, por lo que estima unas demandas totales de alrededor de 80.000 hectáreas.
En el caso de España se calcula el pago de una prima de 5.000 euros por hectárea, que si se llegara a cumplir supondría que sólo España necesitaría unos 400 millones de euros para esta medida, cifra exagerada si se tiene en cuenta que para toda la UE el presupuesto es de 465 millones de euros para la campaña 2008-2009.
No obstante, este supuesto no se dará, ya que Bruselas ya ha informado, ha recordado García-Gasco, que si las cifras para toda la UE fueran demasiado elevadas se prorratearía la ficha financiera entre todas las solicitudes, incógnita que aún tardará en desvelarse.
Rentabilidad
Las solicitudes, en caso de confirmarse finalmente esta cifra, son tan abultadas, comentó el vicepresidente del Grupo Consultivo Vitivinícola de la UE, porque «hay mucha incertidumbre en el sector, que no ve su futuro con claridad, ni tampoco unas rentabilidades que aseguren poder seguir con las viñas».
Con la nueva Organización Común de Mercado (OCM) del Vino que acaba de entrar en vigor no se han logrado aún despejar muchas de las dudas del sector, ya que todavía queda un mes de plazo para que la Unión Europea apruebe el programa nacional de vinos de España, con medidas importantes de cara a planificar la actual campaña.







