Bajo las siglas en inglés CERA se esconde el Continuos Erythropoietin Receptor Activator, un producto experimentado desde 2000 pero que mucho más tarde llegó a los hospitales de la mano de los laboratorios suizos Roche para tratar a enfermos renales. También conocida como EPO de retraso, porque su efecto dura más tiempo, la CERA no se encuentra en farmacias y en el mercado negro puede llegar a costar mil euros la dosis.
El profesor Gérard Dine, experto del Instituto de Biotecnología de Troyes, asegura que la CERA se utiliza en el deporte «desde hace años, no tiene nada de nuevo».








