-Muchos de los españoles que viajaron a América Latina lo hicieron sobre todo por cuestiones políticas. España ha tenido muchas etapas emigratorias, en los 60 fue más por cuestiones económicas. Entonces hubo una gran avalancha de contratos a Europa, sobre todo en Alemania, Suiza, Holanda y Francia. Allí ya vivían, sobre todo en Francia, exiliados políticos que se habían creado su estatus y sus Casas de España. La visión que tengo yo es que a finales de los 70 y principios de los 80 no se acabaron de arraigar al idioma, sobre todo la primera generación de mayores. Algunos llevaban ya 15 años en Europa y todos deseaban volver para disfrutar de su jubilación o, en el caso de los que encontraron trabajo, para trabajar aquí.. Muchos en los años 90 volvieron a trabajar aquí y sus hijos, en muchos casos, se quedaron a vivir en esos países.
-Cuando les visitaba, ¿por qué se interesaban nuestros emigrantes?
-Preguntaban sobre lo que sucedía en España, cómo era la Transición... Se interesaban por saber si sería posible que España dejase de tener tantos parados y podrían volver. Estaban muy ilusionados.







