
«No creo que el primer ministro pueda acometer a la vez sus funciones de gobierno y sus asuntos personales», consideró el líder laborista en rueda de prensa en alusión a las graves sospechas que pesan sobre Olmert por un caso de corrupción. «Tiene que desconectarse de la dirección diaria del Gobierno», subrayó Barak al entender que, mientras el titular del Ejecutivo afronta una investigación judicial, no puede hacer frente a los actuales retos que Israel tiene por delante. Mencionó el recién iniciado proceso de paz con Siria, el más avanzado con los palestinos, la lucha contra el movimiento islamista Hamás en Gaza, la negociación para un canje de prisioneros con el grupo libanés Hizbulá y la amenaza de Irán.
«No importa de qué forma lo haga: exención, vacaciones, dimisión ... no seremos nosotros los que le digamos cómo hacerlo», dijo Barak. La ley israelí establece que el primer ministro puede pedir una exención de 100 días para ocuparse de problemas personales de cualquier índole, en cuyo caso le sustituiría la ministra de Exteriores y viceprimer ministro, Tzipi Livni.
La ministra, actualmente uno de los políticos más populares en Israel, no se ha pronunciado sobre el caso de corrupción, que anteayer llegó al punto de ebullición con el testimonio ante un juez del empresario de Estados Unidos, Morris Talansky. Ese testigo, el principal en la investigación, reconoció haber entregado al primer ministro israelí hasta 150.000 dólares, en su mayor parte en sobres con dinero en efectivo. Parte del dinero, según el testimonio, fueron donaciones «legales» para las campañas electorales de Olmert, y el resto «préstamos» para gastos personales.
La deuda no fue saldada por el primer ministro, que según distintas cartas en poder de la fiscalía ayudó después al empresario a fomentar sus negocios, en lo que podría considerarse un soborno. La comparecencia de Barak coincide también con los resultados de un sondeo del diario 'Haaretz' en el que el 70% de los encuestados dice no creer el argumento de Olmert de que no empleó el dinero para su uso personal, sino únicamente con fines electorales.
«No renunciará»
El portavoz del Gobierno dijo ayer que el primer ministro «no tiene pensado renunciar». Es la tercera vez en un año, y la segunda en un mes, que el líder laborista advierte de que dejará el gobierno si Olmert no dimite.







