
El Gobierno vasco celebró ayer un consejo extraordinario en el que aprobó lo que se conoce como 'plan Ibarretxe II', la 'hoja de ruta' diseñada por el lehendakari para que los vascos puedan decidir su futuro mediante dos referendos a celebrar el próximo otoño y en el 2010. Rodeado de todo su gabinete, para dar más solemnidad a un acto que tuvo lugar en Ajuria Enea, Ibarretxe compareció en rueda de prensa a las 11.35 horas de ayer para desvelar el contenido de las preguntas que planteará a la ciudadanía en la primera de esas consultas, y que deben ser respondidas con un 'sí' o un 'no'.
El texto de la primera pregunta es: «¿Está usted de acuerdo en apoyar un proceso de final dialogado de la violencia si previamente ETA manifiesta de forma inequívoca su voluntad de poner fin a la violencia para siempre?». El de la segunda: «¿Está usted de acuerdo en que los partidos vascos sin exclusiones inicien un proceso de negociación para alcanzar un acuerdo democrático sobre el derecho a decidir del pueblo vasco y que dicho acuerdo sea sometido a referéndum antes de que finalice el año 2010?».
La consulta, de llegar a celebrarse, no será «vinculante jurídicamente» porque el País Vasco no tiene competencia para convocar referendos. Pero Ibarretxe defendió que eso no es problema porque sí tendrá validez «democrática y política» para obligar a los partidos. En la formulación de las cuestiones no hay ni rastro de condena a ETA, aunque el Ejecutivo vasco defiende que no hay mayor censura que pedir a la banda que desaparezca. La omisión de la reprobación expresa facilita sobremanera el necesario apoyo del PCTV (Partido Comunista de las Tierras Vascas) para que el proyecto de ley salga adelante en el pleno del Parlamento vasco previsto en principio para el 27 de junio. El tripartito suma 32 escaños, 33 si obtiene el apoyo de Aralar, por lo que empataría con los votos de PP y PSE, contrarios a la iniciativa.
La llave para permitir la convocatoria recae en el PCTV. Con que uno solo de sus nueve diputados respalde la propuesta prosperará, siempre que los ocho restantes se abstengan. A falta de que la formación de Nekane Erauskin explique el sentido de su voto, el histórico dirigente de Herri Batasuna Tasio Erkizia aseguró en una entrevista a la emisora Herri Irratia-Loyola que el 'lehendakari' tendrá «todo» el apoyo de la izquierda 'abertzale' si actúa con «seriedad» y «sin trampas».
Sí rotundo
El propio Ibarretxe afirmó ayer que espera un «sí rotundo de todos los parlamentarios vascos». Ante la posibilidad de que el proyecto de ley para convocar la consulta decaiga, en cuyo caso se comprometió a adelantar los comicios vascos, respondió: «Mi postura quedó clara en el Parlamento, pero yo soy una persona optimista por naturaleza». El mandatario vasco reiteró que la «mano tendida» y la oferta de acuerdo que llevó al presidente del Gobierno central «ha sido permanentemente rechazada», e insistió en que «no estamos dispuestos a aceptar» que Zapatero quiera llegar a acuerdos con ETA y Batasuna y no con un Ejecutivo democrático como el suyo.
Bajo la premisa de que ETA no tiene «el interruptor» del diálogo y de que el tripartito no permitirá «la vuelta atrás del pasado destructivo» que plantea la banda terrorista, Ibarretxe defendió su propuesta de consulta. «Dijimos que no aceptábamos la negativa al diálogo y tampoco que todo terminaba con la ruptura de la tregua por parte de ETA», recordó, y añadió que «dijimos que las instituciones vascas teníamos que pasar a la acción y asumir nuestra responsabilidad».








