El documento se basa en el análisis de la situación laboral; en la naturaleza del contrato suscrito y en la relación entre empleado y empleador; y en las condiciones de trabajo. Y, pone de manifiesto la diferencia salarial por género. Las mujeres menores de 30 años cobran al mes unos 1.000 euros, cantidad que en el caso de los hombres llega a los 1.200 euros. La variación no se ajusta a igual trabajo, sino que tiene en cuenta otra serie de indicadores como jornada, clase de contrato, formación, etc. Sobre la formación, el Observatorio pone de manifiesto la funcionalidad de los tramos educativos no obligatorios. Las menores tasas de paro se encuentran entre los que han cursado estudios de formación profesional de grado superior. Para los varones que se hallan en estas circunstancias el desempleo sólo afecta al 5,6% del grupo, el índice más bajo de todos los tramos educativos.





