
En el Congreso, en el pleno de control al Gobierno, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero reconoció que se está produciendo un ajuste más intenso de lo esperado, que atribuyó a la crisis financiera, la escalada del petróleo y los precios de las materias primas.
Interpelado por el líder de la oposición, Mariano Rajoy, el presidente del Ejecutivo insistió en que España está «mejor preparada» que otros países y con mayores capacidad de reaccionar que en anteriores ocasiones. «El Gobierno garantiza las prestaciones sociales, aplicará la reducción de impuestos ya anunciada y no tomará medidas equivocadas», zanjó. «Vamos a preparar la economía para la fase de recuperación, cuando la economía pueda crecer de nuevo al ritmo del 3%».
Crítica de Rajoy
Rajoy recordó a Zapatero que la mayoría de sus afirmaciones sobre la evolución de la economía se han revelado equivocadas. Ni los tipos de interés han tocado techo, ni España está creciendo más que nadie, porque en el primer trimestre de este año el avance intertrimestral del Producto Interior Bruto fue del 0,3%, frente al 1,5% de Alemania. «Cuando un presidente se equivoca tanto o no dice la verdad, genera incertidumbre», le acusó. «Y lo peor es que sigue sin reconocer el error y sin tomar medidas», aseveró el dirigente de la oposición. El presidente del Gobierno consideró «incorrecto» realizar el análisis de la evolución económica sobre la base de una evolución intertrimestral, por ser mucho más volátil, y recordó que la actividad todavía presentó en el primer trimestre un avance interanual del 2,7%. Pero las estimaciones del Banco de España ponen de manifiesto que este argumento de Zapatero pronto quedará desactivado. El instituto emisor ya percibe que entre abril y junio se están deteriorando toda una serie de componentes del Producto Interior Bruto que contribuyen a su crecimiento.
Se ha frenado de forma drástica, comenta, la inversión en construcción, mientras la destinada a bienes de equipo «ha perdido su dinamismo». Únicamente los indicadores que miden la evolución del turismo, y en particular los datos de turistas alojados en los hoteles, «apuntan a un comportamiento algo más positivo en el segundo trimestre».
Atonía industrial
Por ramas de actividad, se confirma la atonía del sector industrial, al tiempo que continúa la desaceleración observada en los primeros meses del año en los servicios destinados al mercado.
Un dato que se corresponde con la contracción del consumo de los hogares. En su análisis del empleo, el Banco de España comenta que, con datos del pasado abril la ralentización del mercado de trabajo recayó exclusivamente sobre el colectivo de nacionalidad española, que experimentó un ligero descenso del 0,1%. Por el contrario, entre los trabajadores extranjeros se apreció en ese mes un modesto repunte en el ritmo anual de afiliación.





