
Los participantes cubrieron a pie los tres kilómetros que separan la población de Bétera de la base militar y después diez antimilitaristas lograron cruzar el cerco de seguridad, según informaron miembros de la Plataforma albaceteña.
Una vez dentro del recinto militar gritaron consignas tales como OTAN no, bases fuera o Paz sin militares. Posteriormente fueron identificados por miembros de la Guardia Civil y de la Policía Militar y retenidos durante aproximadamente media hora. Tras la cual fueron puestos en libertad y expulsados de la Base en el momento en que caía una intensa tormenta. Desde la Plataforma señalaron que no se les informó de la imputación de delito alguno.
La inspección ciudadana es una acción no violenta de desobediencia civil. Los participantes en ella consideran que la guerra es un crimen contra la humanidad. Así, aseguran que mientras la legalidad vigente continúe amparando su preparación y ejecución, los colectivos antimilitaristas continuarán denunciándola, obstruyéndola e impidiéndola.
Finalidad
El objetivo de la sexta marcha a la Base de Bétera era cruzar las vallas y clausurarla, y reclamar un mundo sin guerras y sin ejércitos.
Asimismo querían llamar la atención sobre la militarización del continente europeo por parte de la OTAN y en especial de «la reciente del Estado español con la instalación del Centro de mando y control de la Vigilancia Terrestre de la OTAN en Zaragoza, de la Escuela de pilotos de la OTAN en Albacete o la Base de la Fuerza de Respuesta de la OTAN en Bétera».
Los antimilitaristas consideraron que estos son claros ejemplos del incumplimiento de dos de las tres condiciones del referéndum de la OTAN de 1986.







