
-¿Es la primera vez que colabora en el programa Albacete Documental 2008?
-Esta es la segunda vez que colaboro en este proyecto del cual opino que es una interesante manera de ver la otra realidad. Mi profesión me permite conocer múltiples realidades y compartir numerosas experiencias con gente de todas las nacionalidades y esto me aporta mucha experiencia y satisfacción personal y profesional.
-¿Qué opina de que una ciudad como Albacete se implique tanto en acercar la realidad boliviana en este caso?
-Creo que es algo enriquecedor para todos, tanto para los que dan como para los que reciben, esto no deja de ser una experiencia y un intercambio cultural que nos permite saber más de este mundo, de la gente que en él habita y de los problemas que nos aturden.
-Las fotografías de los documentales de América Latina son suyas ¿qué impresión se ha traído de estos países?
-Estoy muy contento de haber tenido la oportunidad de conocer un poco más de estos países sobre todo de Bolivia donde las posibilidades de progresar y de salir adelante no son las más óptimas. La gente allí es muy amable y muy fuerte, pero el sistema sociopolítico les tiene aprisionados, la educación, la sanidad y las infraestructuras son precarias. El gobierno no se implica lo suficiente y esto es lo que hace que personas tan humildes de corazón no vivan una vida digna.
-¿Cómo decide un fotógrafo que lo que va a fotografiar es merecedor de ello?
-Lo sabes al instante, mi fotografía es de denuncia social y de opinión. Es muy subjetiva, fotografío lo que a mi me parece que merece la pena y lo hago siempre de una forma directa, para ser lo más fiel posible a la realidad.
-Las fotografías de su documental son todas en blanco y negro ¿por qué?
-Porque el blanco y negro muestra mejor la realidad, es más directa y no ofrece la posibilidad de abstraerte. Es una forma de destacar y dar importancia a lo que te interesa. Si las fotografías fueran en color nos perderíamos con los colores y formas y nos desviaríamos del tema.
-¿Tiene la fotografía más poder que la palabra?
-Por supuesto, dicen que una imagen vale más que mil palabras y es cierto. Las palabras pueden cambiar pero una fotografía es algo tan real y tan concreto que no baraja la posibilidad de ofrecer un dato erróneo. Sólo con ver una imagen de una ciudad, de una persona o de lo que sea bastaría para saber qué es lo que quieres decir y de qué manera.
-Ha recorrido medio mundo para captar las imágenes más insólitas ¿con qué finalidad?
-La finalidad no es otra que enriquecerme de otras culturas y de trasmitir todo esto a los demás, y si el fin es solidario como el de este proyecto en el que estoy colaborando mucho mejor. El reconocido fotógrafo holandés, Pascal Van Heesch, participó ayer en un foro de fotógrafos en el Museo Municipal en el que habló de su documental sobre América Latina







