
Así lo puso de manifiesto ayer en Albacete el viceconsejero de Educación, Pedro Pablo Novillo, quien explicó que el objetivo que persigue esta reforma, contemplada en la Ley Orgánica de Educación, no es otro que ampliar el número de alumnos que llegan y superan Bachillerato.
Novillo presentó el borrador a los directores de los institutos albaceteños con el fin de que el texto definitivo, que tendría que estar aprobado en mayo, cuente con las aportaciones tanto del consejo escolar como de los sindicatos y docentes.
El nuevo Bachillerato tendrá dos nuevas asignaturas comunes, Ciencias para el Mundo Contemporáneo y Filosofía y Ciudadanía. Asimismo, dentro de las optativas, todos los centros ofertarán una segunda lengua extranjera, que será Francés en la mayoría de los casos, y Tecnología de la Información y la Comunicación, que impartirán los profesores de Informática.
Tres bachilleratos
De acuerdo con el borrador, habrá tres bachilleratos, el de Artes, el de Ciencias y Tecnología y el de Humanidades y Ciencias Sociales. Las asignaturas comunes en Bachillerato serán: Ciencias para el Mundo Contemporáneo, Educación Física, Filosofía y Ciudadanía, Historia de la Filosofía, Historia de España, Lengua castellana y Literatura y Lengua Extranjera. Pero la revolución vendrá marcada por la novedad de no tener que repetir las asignaturas aprobadas y poder matricularse de materias sueltas como si de la universidad se tratara. Se calcula que con esta fórmula se evitará que repita curso entre el 12% y el 15% del alumnado. El estudiante dispondrá de cuatro años para completar un Bachillerato que podrá diseñarse según sus necesidades.
Novillo explicó ayer a los medios de comunicación que la Ley Orgánica de Educación configura modelos más europeos y flexibles. El viceconsejero aplaudió que esta norma permita a los alumnos jugar con más posibilidades, pero advirtió de que sólo titularán si aprueban todas las materias.
El viceconsejero aseguró que todas las novedades de la LOE se irán implantando progresivamente sin que ello afecte a la carga horaria del profesorado. «Tenemos las horas que tenemos», puntualizó, al tiempo que hizo un llamamiento a la tranquilidad y aseguró que no se va a desarticular al instituto. Los cambios de la LOE, que ya se han implantado en Infantil, Primaria y Secundaria, llegarán el próximo curso a Bachillerato y a Educación Infantil de 0 a 3 años. Este año también será el de Educación para la Ciudadanía, que aterrizará en quinto de Primaria.
No obstante, para Castilla-La Mancha la clave de la nueva reforma está en que el 23% del alumnado no termina la ESO y, por tanto, nunca llega a Bachillerato. Se pretende recuperar a ese porcentaje de alumnado para que, una vez que acabe Secundaria, se aventure con Bachillerato y los ciclos formativos de grado medio.
El borrador dice textualmente: «Quienes no promocionen a segundo curso y tengan evaluación negativa en tres o cuatro materias podrán optar por repetir el curso en su totalidad o por matricularse de las materias de primero con evaluación negativa y ampliar dicha matrícula con dos o tres materias de segundo curso».
Puntualizaciones
Eso sí, hay matizaciones: «El alumnado menor de edad deberá contar con la autorización de sus padres o tutores para este régimen singular de escolarización». Asimismo, «los alumnos que al término del segundo curso tuvieran evaluación negativa en algunas materias, podrán matricularse de ellas sin necesidad de cursar de nuevo las materias superadas».
Además, hay que tener en cuenta que, si bien no se repite curso con cuatro suspensos, tampoco se promociona. A este respecto, el borrador que se negocia en estos momentos dice: «Los alumnos promocionarán al segundo curso cuando hayan superado todas las materias cursadas o tengan evaluación negativa en dos materias como máximo».







