
-'El niño que no sabía convivir' es un espectáculo de concienciación ¿qué valores fomenta?
-Sí, es un musical con mucha carga educativa pues nuestro objetivo es que a través del espectáculo los niños aprendan que paralelamente a sus vidas hay otras que no tienen la suerte de tener todo lo que nosotros tenemos y lo que tratamos es de fomentar la generosidad, la interculturalidad, la conciencia de los desequilibrios entre mundo desarrollado y pobre, integración, solidaridad, etc.
-El público infantil que va a ver este espectáculo ¿es consciente de los problemas que se plantean?
¯Totalmente. Hemos elegido a niños a partir de unos 10 u 11 años que ya conocen estos problemas y tiene la suficiente capacidad para darse cuenta de lo que ocurre a su alrededor. Además durante el espectáculo se implican muchísimo, de hecho nos llama la atención que en la escena de la violencia doméstica los propios niños abuchean al varón y le llaman machista. Ellos saben perfectamente que este es un problema contra el que hay que combatir.
-¿Es fácil transmitir estos valores a través del teatro?
¯Es fácil porque a los niños le cala más, les deja huella. Lo que me gustaría decir es que durante la representación no se recrea ninguna escena con acritud por lo que la pueden ver niños de cualquier edad. Para nosotros el teatro es una forma de educar, creo que hoy en día determinadas series de televisión perjudican el desarrollo del niño y nosotros lo que hacemos con esto es equilibrar la balanza para que la convivencia y los valores tengan la importancia que se requiere a través del arte.
-¿Son lo padres los únicos responsables de la educación de los niños?
¯No son los únicos pero si los principales. Creo que todas las personas que rodean a un niño deberían educarle, no sólo los padres, también los profesores, las instituciones, la televisión, etc. Si logramos esto logramos el equilibrio de valores que parecen que hoy se han perdido y cuyos responsables no son los niños sino todo lo que le rodea.
-¿Hay desmotivación también por parte de los niños?
¯No creo que sea desmotivación, es más una cuestión de cultura, cuanto menos calidad cultural y educativa recibamos menos calidad de desarrollo tendremos.
-¿Cómo se pueden evitar las malas conductas?
¯En primer lugar planteándonos qué damos los adultos a los jóvenes y en segundo lugar crear una sociedad más consciente, más analítica y más generosa con respecto a ellos.









