
Así, mientras sindicatos como Anpe aseguran que entrar en algunas aulas es «como echarte a los leones», los padres piden medidas preventivas para una problemática que, a su juicio, aún no ha llegado a las aulas albaceteñas.
Prestar asesoramiento y una respuesta «inmediata» en los problemas graves relacionados con la convivencia que se presenten en el ámbito escolar será el objetivo del equipo de apoyo a la convivencia escolar, una iniciativa que puso ayer en marcha la Consejería de Educación y Ciencia. Este servicio pone a disposición de cualquier miembro de la comunidad educativa un teléfono gratuito, el 900 102 636 que estará disponible todos los días lectivos del curso desde las 08,30 a las 22,00 horas. El consejero de Educación y Ciencia de Castilla-La Mancha, José Valverde, presentó ayer en una rueda de prensa en Toledo esta nueva iniciativa que busca mejorar la convivencia escolar y que se enmarca en el Acuerdo por la Convivencia de Castilla-La Mancha suscrito en 2006.
El equipo de apoyo a la convivencia escolar está integrado por dos personas especializadas en psicopedagogía y con experiencia en enseñanza y gestión de la convivencia escolar. Además, el equipo se completa con un servicio jurídico especializado que intervendrá en aquellos casos que sea necesario.
Valverde resaltó la «inmediatez» de la respuesta de estos profesionales, así como que los mismos prestarán atención a cualquier miembro de la comunidad educativa, ya sean alumnos, familiares, profesores o personal no docente.
La clave
La función principal de estos profesionales será dar una respuesta inmediata a los miembros de la comunidad educativa en los casos de alteración grave de la convivencia escolar. Asimismo, este equipo se encargará de la elaboración de informes y propuestas de mejora para la administración y los centros educativos y coordinará periódicamente su labor con otros servicios que comparten responsabilidades y competencias en materia de convivencia.
En este sentido, Valverde destacó que colaborará con la fiscalía de menores, con los servicios sociales y con las corporaciones locales cuando sea necesario.
El consejero señaló que este servicio está destinado a aquellos casos de especial relevancia, como por ejemplo la agresión de un alumno a otro con arma blanca, ya que para los problemas diarios de convivencia los centros disponen de los medios necesarios para solucionarlos. Así, indicó que la actuación del equipo de apoyo a la convivencia escolar tendrán coherencia con el modelo integrado de convivencia escolar de la región.
Campaña divulgativa
Para dar a conocer este nuevo servicio, la Consejería de Educación va a desarrollar una campaña de difusión en los centros educativos, las asociaciones de padres y madres de alumnos y los centros de la juventud. Valverde subrayó que aunque en la región «no existe un gran número de problemas graves en la convivencia» el Gobierno de Castilla-La Mancha quiere «estar en disposición de dar una respuesta adecuada» en los casos que se puedan presentar.
Así, el consejero explicó que durante el curso pasado hubo 1.603 expedientes incoados a los cerca de 259.000 alumnos que hay en la región, lo que supone un 0,61 por ciento de incidencias en el conjunto del alumnado de la comunidad autónoma. De los 1.603, tan sólo 32 casos fueron de maltrato entre iguales, y de ellos, 27 se resolvieron con medidas internas en los centros y sólo cinco exigieron un traslado de colegio o instituto y la derivación a instancias como la fiscalía de menores.
Los porcentajes
El 62% de estos casos se presentaron entre alumnos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y el 13% entre los de Educación Primaria.
Padres y sindicatos coincidieron ayer al afirmar que los problemas graves de convivencia no son comunes a todos los centros educativos. Eso sí, docentes como José Javier Peinado, del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza, advertían de que ven a diario cómo los menores tienen respuestas violentas que, en su opinión, mimetizan de la televisión y de los vídeojuegos. «La convivencia se ha deteriorado bastante en los últimos años, cada vez son más agresivos», aseguró Peinado.
En la misma línea, Virgilio Lozano, de Anpe, explicó que los problemas de convivencia están localizados en algunos centros y aulas, pero la solución pasa por que el docente recupere la autoridad y el respeto perdidos.
Todos los sindicatos insistieron en que muchos docentes han preferido callar a denunciar por miedo a la burocracia y a la falta de respaldo por parte de la Administración, problemas que se solventarían con este equipo de profesionales.









