
La entidad de conservación de este polígono, donde ya hay instaladas unas 300 empresas, decidió poner en marcha estas patrullas de seguridad este verano y los resultados han sido tan satisfactorios que incluso están pensando en ampliarlo.
«Si que se ha notado el descenso en el número de robos, pues en los siete meses que llevan funcionando sólo hemos tenido dos intentos», explicaba Leonardo Carrasco, secretario de la Asociación de Empresarios de Romica. Robos de máquinas recreativas en bares y restaurantes y sustracciones de material de construcción en naves que estaban en obras, han sido los más habituales en este polígono que crece a un ritmo importante.
Alarmas
Con la patrulla de vigilancia nocturna, se pretende reforzar los sistemas privados de seguridad de las empresas y prevenir posibles robos.
Los vigilantes, de la empresa Fomento de Protección y Seguridad, acuden cuando salta una alarma, toman nota cuando «sucede algo raro» y avisan a la Guardia Civil o a la Policía cuando lo creen necesario. «No hacen una labor policial, -insiste Carrasco-, sino que su misión es más preventiva». Además, no van armados.
La Asociación de Empresarios de Romica cree que el coste del servicio en relación a sus resultados es asumible, por eso incluso están pensando en ampliarlo en este mismo año para que el polígono esté también vigilado los sábados por la tarde y los domingos. «En un futuro, no descartamos que la vigilancia con patrullas sea de 24 horas e instalar controles de acceso, como ya está el polígono de Ajusa», comentó Carrasco.







