
Se construyeron días antes de las Navidades, explican, «y han estado sin señalizar todas las fiestas. Incluso algunos los han acabado de señalizar esta semana, por lo que en unos días con evidente aumento de la circulación, tanto de vehículos como de peatones, han permitido que todos los vecinos de Tobarra y los que nos han visitado en estos días, pusiéramos en peligro nuestra seguridad al toparse con unas montañas de alquitrán en media calle».
Son numerosos los vehículos que, aseguran, «han resultado dañados en unos enormes pasos sin apenas rampa y algunos de casi treinta centímetros de alto. Añaden que «han quedado estéticamente horribles y siguen siendo peligrosos al no pintarlos con un color que destaque del resto de la calle», sobre todo al circular de noche.
Indican que «donde los han instalado, hay aceras con rebajes para minusválidos y de repente nos encontramos con que hay que subir una altura de casi treinta centímetros en todos los casos con una rampa de menos de cuarenta centímetros de recorrido».
El caso más flagrante, comentan, «es el que hay justo a la entrada habilitada para minusválidos del Centro de Mayores, que impide el acceso a personas en silla de ruedas y con dificultades de movilidad al estar a más de veinte centímetros de alto que la acera y sin disponer de rampa».
Auguran también inconvenientes para los recorridos de los pasos de la Semana Santa por estos lugares.









