Tras la celebración del encuentro Por la familia cristiana, el presidente de FELGTB, Antonio Poveda, calificó la actitud de los obispos españoles «como una falta de respeto a la democracia y a la convivencia» y destacó que la sociedad española apoya de forma mayoritaria la diversidad familiar y califica de «fracaso sociológico» el intento de organizaciones integristas católicas de imponer un modelo excluyente de familia .
«La convocatoria realizada hoy [por ayer] por sectores ultraconservadores religiosos a favor de un modelo excluyente de familia no ha cumplido las predicciones de sus organizadores que ayer mismo profetizaban asistencias de más de un millón y medio de personas», añadió. A su juicio, la sociedad «hace ya tiempo que ha reconocido la pluralidad de modelos familiares y la mayoría de católicos aceptan o forman parte de esta diversidad familiar, por lo que estos intentos de dar marcha atrás a las agujas del reloj están condenados al fracaso».
Finalmente pidió a los obispos respeto a todos los modelos familiares y que acepten que «vivimos en un Estado democrático y aconfesional donde cabemos todas y todos, pero donde la iglesia ya no puede imponer su criterio moral a toda la ciudadanía».









