
LAS ACTIVIDADES
Desde entonces este servicio de carácter regional se ha ido consolidando tal y como ponen de manifiesto las actuaciones llevadas a cabo y el número de profesionales y centros educativos que se han ido atendidos a lo largo de este tiempo a través de este instrumento sindical.
De hecho sólo durante el curso pasado la Asesoría registró un total de 300 actuaciones distribuidas en los ámbitos jurídico, psicológico, pedagógico, y social, según detalló la psicóloga de este servicio integral y completamente confidencial para los que acuden hasta el mismo, Nani de la Encarnación.
Junto a esta psicóloga, orientadores, pedagogos, trabajadores sociales, y abogados, conforman el personal de esta Asesoría que desde CC OO crearon en un primer momento ante lo que consideraron una «dejadez» por parte de la Consejería de Educación a la hora de poner en marcha los mecanismos y medidas necesarios para la mejora de la convivencia en los centros educativos de la Región.
Importante demanda
De las 300 actuaciones llevadas a cabo en el curso 2006/2007, primero de funcionamiento de este servicio de Comisiones Obreras, 95 fueron de asesoramiento psico-pedagógico. De la Encarnación destacó en este sentido la gran demanda que han tenido en este área tanto por parte de equipos directivos, como de unidades y departamentos de orientación, y del profesorado.
Y, ¿qué tipo de asesoramiento solicitan en esta materia? Desde la Asesoría indicaron que se trata de cuestiones diversas. Así se les ha solicitado, entre otros asuntos, aclaraciones en cuanto a la legislación o a la puesta en marcha de medidas específicas de mejora de la convivencia.
«Tenemos un profesorado preocupado, al que le faltan apoyos para porque poner en marcha un plan de convivencia en su centro», matizó la trabajadora de la Asesoría recordando a la par que en la actualidad en la Región «aún no disponemos de una normativa clara e instrucciones que regulen» esos planes de convivencia.
De hecho en estos momentos la comunidad educativa castellano-manchega se encuentra a la espera de la próxima publicación del nuevo Decreto de Convivencia Escolar en Castilla-La Mancha.
Paralelamente a esa demanda de información, desde la Asesoría han podido corroborar que a los docentes de la Comunidad también les preocupa, y mucho, contar con los instrumentos necesarios para poder hacer frente a los problemas de conflictividad.
En este sentido, De la Encarnación indicó que han notado «que el profesorado necesita de herramientas y estrategias de resolución de conflictos, que se plasma en la demanda de formación que han realizado, tanto para poner en marcha programas o medidas generales de mejora de la convivencia en sus centros, como en la necesidad de recursos para el manejo democrático de su aula».
Y es que, si bien desde la Asesoría reconocen que en estos momentos en Castilla-La Mancha no existe tanta «violencia escolar» como se manifiesta, constatan que la conflictividad en las aulas de la Región, al igual que en la práctica totalidad del país, va en aumento.
Sin alarmismos
Desde la Asesoría se mostraron partidarios de abordar de manera diferenciada estos problemas que están generando una alarma social importante. «Así tendremos estrategias para poder afrontar estos conflictos, y si lo metemos todo en el saco de la violencia escolar difícilmente podremos afrontarlo», apuntaron.
En este sentido, recalcaron no obstante que «no debe cundir el alarmismo» aunque también advirtieron de que «tampoco se debe minimizar lo que acontece en nuestros centros». Ante esta realidad la conclusión que plantean es más que obvia, y es que ante esa conflictividad en aumento es necesario adoptar medidas desde todos los ámbitos y sectores de la comunidad administrativa y desde la propia Administración.
De los casos que han atendido hasta el momento en la Asesoría Sindical para la Convivencia, estiman que en torno al 40% están centrados en conflictos de relación entre profesorado y alumnado, y profesorado y las familias de los estudiantes.
En esta misma línea, desde la Asesoría han podido constatar que una de las demandas que han recibido por parte de la mayoría de los centros que han solicitado sus servicios, son «fórmulas o estrategias para conseguir una mayor implicación de las familias en la vida de los centros así como en los procesos de enseñanza-aprendizaje de sus hijos».
Ansiedad y frustración
En cuanto al resto de actuaciones llevadas a cabo, a lo largo del curso pasado, por la Asesoría Sindical para la Convivencia, De la Encarnación especificó que proporcionaron asistencia a nivel psicológico a 10 trabajadores de la enseñanza de diferentes puntos de la Región. En la mayoría de estos casos se trataba de problemas de ansiedad, frustración, o miedos.
Para dar una solución a estos problemas en la Asesoría trabajan con estos usuarios en la recuperación de la autoestima, el entrenamiento en autocontrol emocional así como en habilidades sociales, y se ofrecen técnicas de relajación, entre otras herramientas.
En el ámbito jurídico, el pasado curso llevaron a cabo unas 60 actuaciones entre las que se incluyen asesoramiento, consultas, o información sobre la legislación. Sólo en cuatro casos se llegó a iniciar un proceso judicial.
Aún así De la Encarnación destacó que ya en este curso escolar han detectado una mayor incidencia de casos relacionados con la violencia familiar hacia docentes de la Región que en años anteriores. Durante el curso pasado la Asesoría computó un total de siete casos de estas características, según los datos facilitados.
Eso en lo que respecta a la actividad registrada el curso anterior. En el primer trimestre de este curso, la Asesoría ha atendido 20 consultas de centros o individulaes y se han realizado unas 50 actuaciones, de distinto tipo, en el conjunto de la Región.
En todo caso desde la Asesoría recordaron que una de las cuestiones fundamentales a la hora de abordar estos problemas es la prevención. De ahí que aboguen por una «educación integral del alumno, y una educación en valores que impregne el currículo donde se trabajen los principios de tolerancia, respeto y consenso».
En la misma línea apuestan por una educación que «cubra todas las dimensiones de su persona: emocional, social y personal».. Aspectos todos ellos que, según recalcaron, no se pueden conseguir sin un consenso entre todos los agentes implicados en la educación del niño., desde el profesorado hasta la sociedad pasando por la familia.







