La Verdad

Murcia, 15 nov (EFE).- El águila real liberada en el Parque Regional de Sierra Espuña ha explorado en dos semanas más de 44.000 hectáreas de terreno para buscar su nuevo asentamiento, según indican los datos obtenidos por el equipo del Programa de seguimiento biológico de fauna vertebrada amenazada, que financia el Programa Operativo Feder.

El águila real no se ha asentado todavía en ningún punto de las más de 44.000 hectáreas que ha prospectado, debido a la presencia de otras parejas de águilas reales que defienden sus territorios de cría y obligan al ave a desplazarse en busca de un lugar más adecuado para instalarse.

Tras su paso por el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Valle, en donde ingreso en estado muy grave tras ser hallada por un agente medioambiental herida por arma de fuego y con una luxación de hombro del ala izquierda y doble fisura en epífisis proximal del cúbito, el ave fue marcada con un emisor y una anilla de lectura a distancia para realizar un control intensivo de su reintroducción en el medio natural.

Gracias a esta actuación, se ha recopilado toda una serie de datos para casos similares y comprobar si el proceso de recuperación ha sido exitoso.

La directora general de Medio Natural, Consuelo Rosauro, indicó que "el seguimiento efectuado nos ha permitido verificar que el ave se ha recuperado correctamente de sus lesiones y nada más ser soltada se desplazó varios kilómetros y comenzó a cazar".

El ejemplar de águila real (Aquila Chrysaetos) abandono a las pocas horas de su liberación la zona del Barranco de la Hoz, presumiblemente por la presencia de una pareja de adultos de la misma especie en este territorio.

Tras dos días de búsqueda, el ave fue localizada desde la Sierra del Gigante, entre la Sierra de María y la población de Topares, en la provincia de Almería. Posteriormente, el ave regresó a la Región de Murcia, prospectando y usando para descansar las Sierras de la Torrecilla y de la Tercia.

El seguimiento del águila real continuará con salidas periódicas más espaciadas en el tiempo -una o dos veces por semana-, para localizar su asentamiento final en el caso de que se mantenga en este ámbito territorial de la Región de Murcia.