La Verdad

Murcia, 17 sep (EFE).- La Audiencia Provincial de Murcia ha confirmado la sentencia de un juzgado de Cieza que condenó a una mujer a pagar casi 6.000 euros a su casero por el alquiler de un año, obligación de la que quiso librarse diciendo que se había ido de la casa y que en ella había quedado solo su expareja.

La sentencia indica que el juzgado estimó la demanda presentada por el propietario del piso y condenó a la demandada a al pago de esa suma al considerar probado que la responsable era ella, al ser la que en su día firmó el contrato de arrendamiento.

En su descargo, la demandada aseguró que cuando dejó el piso, comunicó al demandante que se quedaba en él el que había sido su compañero, por lo que debía ser este el que fuese condenado al pago de la cantidad reclamada.

La Audiencia confirma la sentencia, que incluía en la cantidad que debía pagar la demandada tanto el alquiler como los recibos no abonados de electricidad y basura.

Afirma el tribunal que la apelante no ha demostrado la existencia de la subrogación alegada, por lo que la obligada al pago es ella.