La Verdad

(Actualiza la MU5072 con información sobre el corte de carretera posterior y la carga policial)

Murcia, 15 sep (EFE).- Cuatro furgones antidisturbios de la Policía Nacional y barreras de agentes de esta unidad especial han impedido esta tarde noche la cuarta concentración diaria consecutiva de cientos de vecinos de Murcia sobre las vías del tren para pedir su soterramiento ante la próxima llegada del tren de alta velocidad.

Los antidisturbios, que anoche tuvieron que sacar uno a uno a rastras a quienes se sentaron sobre las vías a la altura del paso a nivel con barreras del barrio de Santiago el Mayor, han dispuesto hoy el dispositivo preventivo de la ocupación de los raíles y permitido así el paso de convoyes.

Así, han conseguido partir en dos el numeroso grupo de personas que trataba de sostener por cuarto día consecutivo la tensión creciente de una reivindicación iniciada hace 30 años y recrudecida desde que comenzaron los planes para la llegada del AVE, más aún en la última semana, cuando la ciudadana Plataforma Pro Soterramiento protagonizó una acampada de siete días en defensa de sus peticiones.

La visita ayer a la ciudad del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, quien confirmó que el muro de hormigón de 5 metros de altura contra el que protestan los vecinos se construiría y mantendría al menos durante 3 años mientras el AVE llegaba en superficie y se emprendían simultáneamente las obras del soterramiento, tensó la cuerda.

El ministro recordó que había habido días antes un sabotaje con el incendio de dos máquinas pesadas de las obras y que la noche anterior a su llegada se sacó de las vías cemento y ladrillos, lo que hubiera causado una "desgracia", por lo que pidió contundencia a la Delegación del Gobierno para impedir a partir de ahora la ocupación de la vía.

Aunque no estaba convocada por la plataforma, que organiza estas invasiones temporales de las vías cada martes desde hace años, esta organización sí apoyaba la iniciativa que quienes se han venido concentrando en los últimos días y decidido volver cada noche lugar donde cada tren que ha logrado pasar ha sido pitado por los concentrados y jaleado con silbatos y tambores ante la sorprendida cara de los viajeros asombrados por el nutrido despliegue policial.

A las habituales pancartas de "Vida arriba, vía abajo", "Que no que no, que no queremos muro", "Soterramiento ¡ya!" y "Ballesta, el muro en tu puerta", dirigida al alcalde de la ciudad, del PP, se ha sumado hoy una nueva a consecuencia de la actuación policial de anoche, en la que se leía: "Ellos, violencia. Nosotros, constancia".

Representantes de los partidos políticos de la oposición, incluidos diputados nacionales, se han dejado ver de nuevo por la concentración, que ha tenido hoy después de los altercados de ayer seguimiento de medios de comunicación de ámbito nacional.

Ante la imposibilidad de cortar el tráfico ferroviario, en distintos grupos de concentrados corría la voz primero de trasladarse al cercano paso a nivel de la carretera que va a la pedanía de Los Garres, donde también había algunos antidisturbios, luego a la Glorieta de España, donde se ubica el ayuntamiento, y después a la ronda Sur, con seis carriles de circulación de vehículos, para cortarla.

Finalmente, el grupo que estaba a un lado de las vías se ha dirigido a la Glorieta y cortado momentáneamente el tráfico en la vecina Gran Vía Escultor Salzillo, y el que se encontraba más cerca del barrio del Progreso, más nutrido, lo ha hecho en la ronda Sur.

Aquí, una primera línea de jóvenes radicales, algunos con la cara tapada, ha avanzado agresivamente hacia una barrera de 9 policías para presionarlos y les ha lanzado piedras y botellas de cristal hasta que estos han cargado contra ellos golpeándoles las piernas con fuerza con porras.

Al llegar dos furgones policiales más llenos de agentes, los congregados se han desplazado de nuevo a las vías, algunos de los cuales han cruzado contenedores en la calle, y una chica ha lanzado una botella de litro de cerveza vacía por encima de un tren Altaria para tratar de que cayera encima de dos antidisturbios que protegían un tramo de las vías en el que la valla estaba rota.

Al cabo de un tiempo, en marcha de nuevo a la ronda Sur, donde el tráfico ya no podía ser cortado al haber sido desviado antes de llegar a esa zona en previsión de que volviera a ser invadida y donde transcurrida media hora con cierta tensión por si volvía a haber carga, los agentes desplegados se han retirado sobre las 23:50 horas en cuatro furgones que aún han recibido alguna última pedrada.