La Verdad

Murcia, 18 jul (EFE).- La Audiencia Provincial de Murcia ha anulado la sentencia de un Juzgado de Instrucción de Totana que, en abril de 2016, condenó un hombre y una mujer vecinos de Vejer de la Frontera (Cádiz) a pagar cada uno una multa de 540 euros por alquilar viviendas ubicadas en la población murciana de Mazarrón de las que no eran propietarios, por lo que fueron declarados autores de un delito leve de estafa.

La Sala, que tiene como ponente al magistrado Abdón Díaz, dice que la sentencia carece de la motivación exigible, por lo que el juez deberá examinar la totalidad de las cuestiones planteadas por los denunciados, valorarlas y pronunciarse sobre ellas.

El tribunal le dice que tendrá absoluta libertad de criterio para ello, pero advierte al Juzgado que deberá hacer ese razonamiento "motivadamente y con arreglo a Derecho".

La sentencia recurrida declaró probado que el 30 de mayo de 2015 el denunciante hizo una transferencia de 360 euros en concepto de fianza por el alquiler a favor de los acusados.

Y añadía que "efectuado el giro del dinero, resultó que las viviendas en cuestión no eran propiedad de los denunciados".

La sentencia de la Audiencia dice que la mujer, vecina de Vejer de la Frontera, presentó un escrito de defensa en el Juzgado para alegar que no había estado jamás en Mazarrón y que no tenía relación alguna con las viviendas de este municipio, además de señalar que no había suscrito contrato alguno de arrendamiento ni recibido cantidad alguna.

Por otra parte, aseguró desconocer al otro denunciado y dejó abierta la posibilidad de que alguien hubiera suplantado su personalidad tras la sustracción de su bolso con la documentación personal, hechos que habrían ocurrido en el recinto ferial de Conil de la Frontera (Cádiz).

Por su parte, el otro acusado también dirigió un escrito al Juzgado para proclamar su inocencia.

"En su escueto contenido -dice la Sala-, el absoluto desconocimiento y la completa desvinculación que la recurrente muestra hacia él no parece serlo tanto, en la medida en la que él, si bien admite que no es su mujer, está lejos de serle una completa desconocida, al manifestar que tiene un hijo con ella".

"Tanto la tesis de exculpación de la recurrente como la problemática expuesta cursa silente en la sentencia, que, de manera reprobable, no dedica una sola línea a su tratamiento y estudio, ni hace la menor referencia a todo ello", comenta el tribunal.

Por tanto, la Audiencia ordena al Juzgado de Instrucción que proceda a dictar una sentencia en la que estudie todas las alegaciones y consideraciones y dé una respuesta motivada a las mismas.