La Verdad

Murcia, 17 jul (EFE).- Los análisis y sondeos que desde enero de 2016 se están llevando a cabo en el Puente Viejo de Murcia y que concluirán la próxima semana han determinado que su "capacidad estructural es notable" y su nivel de seguridad alto, pues soporta una tercera parte de la presión que podría aguantar.

El concejal de Fomento de Murcia, Roque Ortiz, ha presentado hoy los resultados de esos análisis en una rueda de prensa en la que ha estado acompañado por el ingeniero municipal que ha supervisado los trabajos, Juan Antonio Blanco; el responsable de los estudios, Roque Murcia, y el técnico especialista en análisis 3D y de georradar Antonio Espín.

Según han detallado, los trabajos de análisis comenzaron en enero de 2016 para determinar el estado del Puente de los Peligros, conocido popularmente como Puente Viejo, que comenzó a construirse en 1718 en sustitución del anterior puente, destruido a causa de las riadas de septiembre de 1701.

En primer lugar, ha detallado Murcia, se llevaron a cabo "análisis visuales" de todo el conjunto, declarado Bien de Interés Cultural, que concluyeron que el estado superficial del puente era bueno a pesar de pequeños deterioros, si bien el Ayuntamiento decidió continuar con análisis más profundos.

Así, se llevaron a cabo distintas catas, sobre todo en la entrada y salida del puente, donde se habían detectado grietas en el asfalto, sin importancia en el caso del lado colindante a la Gran Vía y más profundas a la entrada del barrio del Carmen.

Estas, ha indicado Murcia, estaban provocadas por un pequeño desnivel en la cimentación de una tercera bóveda, mucho más pequeña que los arcos del puente, que no forma parte de su estructura sino que debió utilizarse como zona de paso, y que ha estado históricamente tapada y anegada.

Asimismo, se llevaron a cabo otros análisis estructurales de los que se concluye que aunque el puente presenta algunos deterioros "superficiales" en cuanto a ornamentos y sillares, "tiene seguridad más que sobrada para su uso normal".

Así, según Madrid, el puente soporta en torno a un tercio de la presión que podrían aguantar sus piedras y estructura, por lo que el mensaje es de "tranquilidad".

En cuanto a los estudios más profundos con escáner 3D y georradar, han permitido conocer al detalla toda la estructura del puente con un alto nivel de precisión, ha indicado Espín y permite tener una referencia de todo el conjunto y conocer su grado de deterioro y de todos sus elementos con gran precisión.

En cualquier caso, esos trabajos se completarán esta semana y para ello el puente permanecerá cerrado al tráfico las noches del 18, 19 y 20 de julio de 23:00 a 6:00 horas.

Una vez que finalicen todos estos trabajos, ha explicado el concejal, se cotejarán y analizarán todos los datos y se estudiará que tipo de actuaciones son necesarias para su rehabilitación y garantizar su seguridad.

El objetivo, ha dicho, es que "la capacidad estructural del puente, que ahora es notable, pase a ser sobresaliente", para lo que se transmitirán los informes a la Dirección General de Cultura de la comunidad autónoma para obtener los permisos pertinentes para decidir qué actuaciones emprender.

Casi con toda seguridad, ha indicado, esas actuaciones se centrarán en la tercera bóveda y los mencionados desvíos en la cimentación, aunque será el próximo otoño cuando se decidan las medidas oportunas.