La Verdad

Toledo, 19 jun (EFE).- El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quiere reunirse con los presidentes de Murcia y la Comunidad Valenciana para que "las regiones sin agua" elaboren un acuerdo sobre este recurso y el uso prioritario de las desaladoras dejando el trasvase únicamente para un caso "excepcional".

Durante la inauguración del plenario del I Foro para la Innovación y la Tecnología de Castilla-La Mancha (FITCLM), Page ha recordado que precisamente hoy se cumplen 45 años de la prohibición de bañarse en el río Tajo.

Ha avanzado su intención de reunirse con los presidentes de Murcia y la Comunidad Valenciana, Fernando López Miras y Ximo Puig, con la intención de que "las regiones sin agua" elaboren una base de entendimiento y un "acuerdo razonable y sensato" para utilizar el agua de las desaladoras.

"Yo no voy a ser radical, vamos a intentar llegar a un acuerdo. Pero parece razonable que si hoy tenemos a nuestro alcance técnicas eficaces para el uso eficaz del agua las aprovechemos", ha señalado García-Page.

En este sentido, ha hablado de "invertir la baraja" y que "lo corriente, lo normal y lo habitual" sea usar el agua de las desaladoras y dejar el trasvase para un "caso excepcional"

El presidente de Castilla-la Mancha ha puesto el ejemplo del agua para recalcar que ningún sector está excluido de la innovación e incluso ha apuntado que el del agua es "de los que más se puede beneficiar" en un país amenazado por la desertización que afecta al sur de Europa.

Lo que quiere es que las regiones "sin agua" tengan una base de entendimiento y se lo den "un poco servido a Madrid" para hacer menos difícil el acuerdo último.

Ha indicado que la "batalla" sobre el uso del agua "la vamos a ganar" porque, entre otros factores, la Unión Europea "lo tiene claro" y en las desaladoras de Levante, ha dicho, se han invertido 600 millones de euros.