La Verdad

Murcia, 19 jun (EFE).- El ficus de la plaza de Santo Domingo de Murcia se encuentra "muy dañado" tras el desprendimiento de ramas ocurrido el pasado viernes, por lo que técnicos especialistas de dos empresas diferentes continuarán valorando su situación en los próximos días, a la vez que se están preservando restos de la poda para poder extraer esquejes y semillas.

El concejal de Modernización de Murcia, José Guillén, ha ofrecido esta tarde una rueda de prensa para explicar todos los pasos dados desde el suceso ocurrido el 16 de junio, cuando unas 12 toneladas de ramas y hojas del árbol centenario se quebraron cayeron sobre la plaza sin provocar daños personales.

Guillén ha estado acompañado por el jefe del servicio de parques y jardines, Francisco Carpe, y el ingeniero adjunto al jefe de servicio de la empresa concesionaria del mantenimiento de los parques y jardines, Israel Ayala, y han insistido en la necesidad de continuar estudiando el estado del árbol.

Así, han explicado, el sistema de retención "boa" que interconecta unas ramas con otras y permitió ralentizar su caída cuando estas se quebraron, ha producido importantes daños en las zonas internas del ficus, especialmente en dos de los tres troncos que aún quedan en pie tras la poda drástica llevada a cabo tras el suceso.

Aunque los ficus tienen una gran capacidad de rebrote y regeneración, han insistido, y la idea en todo momento es mantener este árbol plantado en torno a 1890, el ejemplar tiene graves heridas que deberán ser tratadas con diversos productos sanitarios y "cirugía arbórea" en las próximas semanas para conocer su evolución.

Sobre la drástica poda que ha dejado el ficus absolutamente desnudo de ramas y hojas, los técnicos han coincidido en que la decisión se tomó por consenso, contando con expertos de tres empresas diferentes y primando ante todo la seguridad de los ciudadanos.

De hecho, antes de esa poda se comprobó que numerosas ramas estaban dañadas, con importantes desgarros y algunas podredumbres internas que no podían apreciarse antes de la rotura, a la vez que el ejemplar había quedado desequilibrado, por lo que con esta medida, "aunque sea triste decirlo", ha "perdido monumentalidad pero ganado seguridad".

En total en esa poda se han eliminado entre 40 y 50 toneladas de ramas y hojas, que se están custodiando en el vertedero, ya que parte de esos restos biológicos se analizarán para comprender mejor las causas del suceso, mientras que otros se están empleando para extraer esquejes y semillas por si hubiera que replantar el ficus.

En cuanto a las causas, tal y como se había apuntado anteriormente, los técnicos han corroborado que esta especie, originaria de los bosques húmedos de Australia, cuenta con un mecanismo de autodefensa ante picos extremos de calor en los que el propio árbol deshidrata sus ramas externas y dirige la savia hacia las internas.

Así, las ramas exteriores quedan secas y rígidas, con más riesgo de rotura, un fenómeno "impredecible" ya que todo árbol es un ser vivo con reacciones en ocasiones difíciles de poder contener, han insistido, y que se produce a pesar de que el árbol se riega de acuerdo con sus necesidades.

Este ficus centenario, han subrayado, se revisa de manera periódica, no solo por el servicio municipal de parques y jardines, sino también por expertos que trepan con cestas y arneses al interior del árbol para hacer revisiones en profundidad, nueve en los últimos meses.

La última de ellas fue en el mes de abril, cuando se produjo una importante poda y no se hallaron signos de deterioro en las ramas que han caído, como tampoco había indicadores de movimiento en los chivatos de los sistemas de anclaje.

En cualquier caso, los técnicos han insistido en que la plaza de Santo Domingo no es el lugar más idóneo para ubicar esta especie, ya que al calor habitual de los meses de verano en la ciudad se suma el que produce estar en una zona asfaltada y rodeada por edificios, que hacen que la temperatura percibida por el ficus sea mayor que la temperatura ambiente real.

Como medida preventiva y mientras duren los trabajos de diagnóstico se mantendrá el perímetro de seguridad en torno al árbol, y también siguen cerrados el jardín de Floridablanca y el perímetro del Cuartel de Artillería, donde hay otros ficus de gran porte.