La Verdad

Murcia, 19 jun (EFE).- La banda de pop Adiós Nicole, que se ha proclamado este fin de semana ganadora del certamen Creamurcia, ha explicado hoy que, además del trabajo duro, es clave para lograr el éxito la colaboración con otros grupos y músicos, que debe estar por encima de la rivalidad y teniendo siempre presente el compañerismo.

El vocalista, guitarrista y fundador de la banda, Tommy Rocheteau, lo ha explicado así en una entrevista con EFE tras ganar la última edición del concurso, en cuya final estos jóvenes murcianos se impusieron a los otros dos finalistas, Im-Pulses y New Way.

Rocheteau ya sabe lo que es colarse en la final de este certamen pues Adiós Nicole también se quedó a las puertas de ganar la competición en 2013, cuando la formación tenía otros componentes y apenas llevaban un año tocando juntos.

"Empezamos a ensayar de forma informal y entre amigos en 2011, y en 2012 creamos una formación fija con la que comenzamos a grabar nuestro primer material autoeditado y contamos con la colaboración de Second", un grupo hoy consolidado, pero que también pasó por el Creamurcia, y lo ganó, antes de saltar a la fama.

Desde entonces, esas colaboraciones no han faltado y para el vocalista son fundamentales en el día a día. "Nos llevamos bien con mucha gente, con casi todos los grupos del panorama murciano, compartimos locales, nos prestamos instrumentos y nos ayudamos. Hay muy buen rollo y se colabora", asegura.

En su opinión, estas colaboraciones son imprescindibles, por ejemplo, a la hora de organizar conciertos para garantizar una mayor afluencia de público e intercambiar seguidores y "conseguir un buen ambiente".

Ese buen ambiente, ha apuntado, se logró con creces en el concierto celebrado por el Creamurcia para decidir al ganador en el auditorio del Parque Fofó, y en el que actuó como invitada Rozalén, otra de las artistas que ganó el certamen antes de saltar a la fama nacional.

"Muchos artistas que ganaron el Creamurcia han despuntado cinco o seis años después, tal vez porque el concurso les animó a tomarse la música en serio, luchar por llegar más adelante y tener el impulso que ofrece ver el reconocimiento hacia tu trabajo", ha considerado.

Ese es el objetivo de Adiós Nicole: profesionalizar la banda, aunque Rocheteau reconoce que de momento ninguno de los componentes del grupo podrá dejar sus ocupaciones para vivir de la música.

Él mismo trabaja como profesor de francés en un instituto, mientras que José Gálvez (bajo) es administrativo; Jorge M.A. (guitarrista), informático en la Universidad de Murcia, y Álvaro Carbonell (batería), estudiante de nutrición.

"De momento no podemos dejar nuestros trabajos, pero mantenemos la actitud de profesionalizar cada vez más el grupo y darnos a conocer, ya lo hacíamos antes de ganar el concurso y en esa línea vamos a seguir".

El Creamurcia, ha opinado, les permitirá tener una promoción y reconocimiento, sobre todo a nivel regional, con la que antes no contaban.

El premio en metálico, de 1.500 euros, además de la grabación de un disco con las otras bandas finalistas, también será una buena ayuda para seguir adelante, pero Rocheteu insiste en que el mayor premio es el prestigio que concede el concurso.

¿La clave para haber logrado ser los ganadores? En su opinión, es un "cúmulo de muchas circunstancias a nivel musical", desde su trayectoria algo más dilatada que la del resto de los grupos en la música hasta sus letras en castellano, que hicieron durante el concierto de la final "que el público estuviera más entregado con unas canciones que entendía.

A partir de ahora, Adiós Nicole seguirá trabajando paso a paso en logar sus metas, la siguiente, sacar adelante su nuevo EP, ya grabado y producido por Antonio Illán (Second) y solo pendiente de la masterización.