La Verdad

Madrid, 1 dic (EFE).- La transparencia, los criterios claros de reparto y la responsabilidad fiscal han de ser el "mínimo común denominador" en la reforma del sistema de financiación autonómica, según el director ejecutivo de FEDEA, Ángel de la Fuente.

En rueda de prensa, junto con la presidenta de la Fundación Olof Palme, Anna Balletbó, y el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, han presentado el manifiesto para un nuevo sistema de financiación, que recoge las conclusiones del ciclo de encuentros sobre esta reformar que se celebró en invierno en el municipio gerundense de S'Agaró.

Economistas con posiciones muy variadas y representantes de los principales partidos políticos exploraron si es posible forjar un consenso sobre las líneas maestras que ha de seguir la reforma del actual sistema.

De la Fuente ha reconocido que entre los expertos hay "matices" a la hora de abordar el asunto, como en la condonación de lo que deben por el FLA las comunidades, aunque todos coinciden en esos tres puntos.

El decálogo de S'Agaró precisa que es necesaria la transparencia, que el sistema sea sencillo y se pueda explicar al ciudadano medio; que los criterios de distribución de los recursos y de nivelación estén "muy claros y aplicarse sin excepciones ni correcciones" por habitante y dar a las comunidades mayor autonomía para controlar sus ingresos, así como exigirles responsabilidad sobre el gasto.

Reclama equilibrio vertical entre la administración central y autonomías, que tengan niveles de cobertura parecidos y mejorar la medición de las necesidades, especialmente las relacionadas con la población o el territorio, para ajustar mejor el reparto de recursos.

La gradualidad en los ajustes será necesaria, a través de una transición suave, ya que ninguna comunidad está dispuesta a perder financiación con el nuevo sistema.

Respecto a las "particularidades" serán admisibles pero no implicar privilegios; aboga por una gestión tributaria compartida entre Ejecutivo central y autonomías y aconseja establecer algún tipo de fondo de estabilización presupuestara, que ayude a las comunidades a lo largo del ciclo.

El decálogo también pide la desaparición del FLA, que se desmantelaría de forma gradual.

Balletbó ha dicho que la iniciativa de renovar el sistema "surgió un poco" en Cataluña, pero que las conclusiones sobre la renovación de la financiación "intenta buscar una solución para todos, en la que Cataluña encaje y se sienta cómoda".

Ha dicho que el trabajo de los expertos ahora debe pasar al ámbito político en esta nueva legislatura, con "nuevo marco de acuerdo político a pesar de la fragilidad del Gobierno".

Ha pedido que el presidente y el vicepresidente de la Generalitat acudan a los foros multilaterales, para que expresen allí las reivindicaciones de Cataluña, además de reclamar los encuentros bilaterales.

Bonet ha dejado claro que el diálogo, el consenso y los pactos van a ser necesarios y ha dicho que el sistema de financiación ya debería haberse revisado, pero "se ha dilatado porque España ha estado al borde del abismo", pero ahora ya se puede abordar este asunto.

Ha defendido la utilidad del Plan de Pago a Proveedores o del FLA, como "medida de emergencia", pero es "un parche y ahora hay que pensar de forma más estructural.

Ha pedido que se corrijan las "anomalías" fiscales territoriales, como las diferencias existentes en los impuestos de sucesiones y patrimoniales, además de un reparto "adecuado" de los recursos.

Los tres han coincidido en que debe modificarse el principio de ordinalidad, para que las comunidades que más contribuyen a la solidaridad no salgan perjudicadas en el reparto final, así como en ordenar "el marasmo" de fondos.

De la Fuente, que ha precisado que no coincidía con las opiniones políticas de Balletbó, ha dicho que el documento se presentará a los partidos, al Gobierno y los ejecutivos autonómicos, de los que, cree, pueden poner más problemas "porque cada comunidad tira para su casa".