La Verdad

Murcia, 30 nov (EFE).- La fiscal del caso y la acusación particular han rebajado de tres años de prisión a dos años su solicitud inicial de condena para Juan A.M., al que se juzga desde ayer en la Audiencia Provincial de Murcia por amenazar a un empresario de Cieza, al tener en cuenta el trastorno de la personalidad que padece.

En esta segundo sesión de la vista oral, las acusaciones han discrepado solo en cuanto a la medida de alejamiento pedida igualmente para el acusado, ya que mientras que la fiscal solicita que dure tres años, el abogado del denunciante reclama que se extienda por cinco años.

En la sesión de hoy, el presidente del jurado, el magistrado Abdón Díaz, ha advertido "por última Vez" al acusado que si no dejaba de interrumpir y gesticular podría acordar su expulsión de la Sala.

No era esta la primera ocasión en que lo hacía, ya que ayer, por su comportamiento, lo tuvo que hacer varias veces.

En la sesión inicial, Juan A.M. llegó a abandonar la sala cuando declaraba uno de los testigos del juicio, con cuyas manifestaciones no estaba de acuerdo, aunque, finalmente, su letrada defensora, María Dolores Abellán, y otras personas consiguieron que regresara a la sala de juicio.

En esta segunda sesión de la vista oral las acusaciones han sostenido que las amenazas de muerte vertidas por el acusado contra el denunciante y miembros de su familia han quedado probadas.

Así mismo han expuesto que el trastorno de la personalidad que sufre el acusado debe ser contemplado como atenuante, como no eximente, que es lo que pide la abogada defensora.

Esta última, al pedir la absolución, ha manifestado que para que se cometa el delito de amenazas es preciso, entre otros requisitos, que las mismas produzcan miedo en los destinatarios.

Y ha comentado, además de negar la existencia de las mismas, que el propio querellante, en su declaración de ayer, quitó importancia a los hechos y llegó a decir que nunca se sintió intimidado por Juan A.M. cuando le exigió 20.000 euros al hacerlo responsable de los dos años y medio de cárcel que le fueron impuestos a raíz de la denuncia por robo que aquel presentó hace ahora más de veinte años.

El presidente del jurado entregará hoy mismo el objeto del veredicto a los jurados populares para que se pronuncien sobre la culpabilidad o inocencia del acusado.