La Verdad

Murcia, 30 nov (EFE).- La Consejería de Educación no es responsable del robo de las bicicletas de los alumnos aunque los centros en los que se cometan las sustracciones cuenten con lugares específicos para su aparcamiento y si no se demuestra que las mismas fueron cometidas por otros estudiantes del centro.

Así se indica en un dictamen emitido por el Consejo Jurídico de la Región de Murcia (CJRM), al que ha tenido acceso Efe, que apoya la decisión de la administración regional de desestimar la reclamación por responsabilidad patrimonial presentada por la madre de un alumno de un colegio público de El Bohío (Cartagena, Murcia).

La reclamante expuso en su demanda que había existido un anormal funcionamiento del servicio público, por lo que debía ser indemnizada por el robo de la bicicleta de su hijo, ya que el mismo había sido cometido dentro del recinto escolar y en horario lectivo.

Tras afirmar que el centro educativo no contaba con las debidas medidas de seguridad ya que la valla que lo rodea es de escasa altura, reclamó una indemnización de 120 euros.

En el informe aportado al expediente por la dirección del colegio se afirma que durante la mañana del día de los hechos, en septiembre de 2015, "alguien saltó la valla y se llevó la bicicleta, que estaba en el bicicletero del centro".

Y añadía que "creemos que debió aprovechar el momento en el que o había nadie en la pista haciendo Educación Física; el ladrón se dejó la rueda que estaba sujeta al bicicletero y aprovechó que se podía quitar la bici sin herramientas y, así, pudo realizar el robo rápidamente".

El dictamen del CJRM dice que "es claro que el daño, surgido con ocasión de la prestación del servicio público, se produjo por la comisión de un hecho delictivo producido por una persona o personas que saltaron la valla cuando no había nadie en el patio".

Y añade que "la administración carece de deberes tuitivos o de vigilancia, puesto que no cabe considerar que el robo fuera realizado por un alumno que estuviera en el centro, ya que cuando estos están en clase son vigilados por sus profesores".

"Por esa razón -concluye-, no se puede admitir que se haya producido un funcionamiento anormal del servicio público motivado por una inobservancia de los deberes del vigilancia del centro".