La Verdad

Murcia, 30 nov (EFE).- La Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región de Murcia ha estimado en parte el recurso presentado por la empresa SABIC y ha anulado las condiciones impuestas por la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) en la concesión que se le otorgaba para el uso del dominio público de una rambla.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, señala que las condiciones impuestas vaciaban de contenido la concesión del uso privativo del dominio público hidráulico de la rambla conocida por Los Rebollos, con una superficie total algo superior a los 206.000 metros cuadrados.

Así mismo, la Sala ha revocado la resolución del órgano de cuenca que fijó en 12.390 euros el importe del canon anual que debía pagar la empresa por esa ocupación.

Sobre esta segunda cuestión, el TSJ dice que esa cantidad no está suficientemente razonada en lo que se refiere al valor medio por hectárea, "sin perjuicio de la que proceda aprobar motivadamente".

Los condicionamientos que se eliminan son los referidos a la prohibición de ocupar el dominio público hidráulico o colocar instalaciones permanentes -como vallas- y permitir la compatibilización de distintos usos y la accesibilidad para los usos comunes.

En su recurso, SABIC alegó que es titular de un complejo industrial de 750 hectáreas en el que se almacenan sustancias nocivas y peligrosas y se desarrollan actividades con las mismas.

Y añadía que la legislación vigente le impone la obligación tenerlas valladas, en evitación de los riesgos que supondría el libre acceso de cualquier persona a sus instalaciones.

Por ello, si la CHS no le permitía colocar la valla que delimitará todo el complejo, ese peligro existiría y, además, la concesión otorgada quedaba vacía de contenido.

El recurso era concluyente al exponer que "de no impedirse el libre acceso, el control de los diferentes procedimientos de seguridad de la actividad industrial -que requiere una vigilancia rigurosa- sería imposible debido a la vasta dimensión de la planta".

"Y por ende -añadía-, cualquier circunstancia podría desencadenar un accidente de consecuencias impredecibles que afectaría al interés general, a la seguridad de las personas y de los bienes y al medio ambiente".