La Verdad

Madrid, 19 oct (EFE).- La restricción de Argelia a la repatriación de inmigrantes indocumentados está provocando que en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) permanezcan durante más tiempo y en mayor número los nacionales de ese país y que, por tanto, tengan más fuerza para protagonizar incidentes.

De hecho, han sido argelinos los internos que han participado tanto en la protesta del CIE de Aluche (Madrid) como en el motín registrado hace apenas dos semanas, el 6 de octubre, en el de Sangonera (Murcia), en el que 67 inmigrantes se fugaron y cinco policías resultaron heridos.

Incluso unos cuantos de los que lograron escapar y ser detenidos posteriormente, fueron evacuados al CIE de Barcelona, donde precisamente este pasado fin de semana han intentado fugarse de nuevo.

Fuentes policiales indican a Efe que alrededor de 360 ciudadanos argelinos indocumentados e internos en los CIE están pendientes de ser devueltos a su país, que mantiene un cupo bajo de repatriación de sus nacionales.

Un obstáculo al que se suman que no haya una frecuencia suficiente de vuelos o de barcos, medio de transporte éste último más utilizado para los nacionales de ese país.

Sea como fuere, inciden las fuentes, los argelinos suelen ser el colectivo de indocumentados que más tiempo en un centro -el periodo máximo de estancia es de 60 días- en el que no quieren estar.