La Verdad

Lorca, 17 jun (EFE).- Expertos en terremotos de diversas universidades españolas, coordinados por profesores de la facultad de Geológicas de la Complutense de Madrid, están realizando en Lorca los primeros sondeos que se practican en España en una falla activa para entender el riesgo sísmico y calcular probabilidades de nuevos seísmos.

El proyecto Intergeo, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, persigue comprender el "comportamiento sismogénico" de la falla de Alhama, responsable del terremoto de 5,1 grados de magnitud en la escala de Richter que en 2011 causó en Lorca nueve muertos, 300 heridos y el derribo de más de mil viviendas.

El profesor de la Complutense José Martínez Díaz ha explicado que estas perforaciones se están realizando en el segmento de la falla -tiene más de cien kilómetros de longitud- más próximo al terremoto de hace cuatro años.

La máquina perforadora llegará en las próximas semanas a una profundidad de unos 250 metros y obtendrá muestra de roca de una zona muy cercana a la situación de la falla "hace varios millones de años" -ya que emerge hacia la superficie en un proceso de exhumación-, lo que permitirá estudiar fragmentos de la zona donde se nuclearon terremotos prehistóricos.

Esas muestras servirán a los expertos para realizar análisis y ensayos de laboratorio, estudiar la resistencia de los materiales y cómo se comporta la falla, aunque el objetivo final "no es predecir" terremotos sino "estimar y cuantificar el tamaño de los seísmos máximos" que se pueden producir en la zona y evaluar la "probabilidad" de que se materialicen para usarlos en cálculos de riesgo sísmico.

Los sondeos verticales, que se ejecutan en la rambla de Torrecilla, permitirán llegar en unos días a una profundidad suficiente para obtener muestras de roca fracturada por miles de paleoterremotos, estudiar su composición y su capacidad de resistencia para estudiar cuanto esfuerzo pueden soportar esos materiales.

Ese dato serviría para actualizar el cálculo de terremotos máximos esperables, que con los datos actuales -correspondientes a seísmos que pudieron producirse hace 5.000 años- sería de 6.7 grados en la escala de Richter.

Según Martínez Díaz este tipo de sondeo para obtención de muestras no se había practicado nunca en una falla activa en España, aunque hay precedentes en la falla de San Andrés, en California, y en fallas muy activas de Nueva Zelanda, Japón e Italia.

Tras la recogida de datos, los expertos del departamento de Tectónica Activa, Paleosismicidad y Riesgos Asociados de la Complutense prevén obtener resultados en un plazo de un año para comenzar con su divulgación en congresos y para su publicación en un plazo de dos.

Este equipo coordina a profesionales, también involucrados en el proyecto de la Universidad Politécnica de Madrios, de la de Barcelona, de la Rey Juan Carlos y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El estudio también busca conseguir una análisis del potencial sísmico de las zonas intersegmento de la falla, establecer una determinación de la estructura de la misma en tres dimensiones, mediante el uso de datos de tomografía eléctrica, perfiles de sísmica de reflexión y un perfil de magnetotelúrica.