Madrid, 10 jul (EFE).- La Declaración de Madrid adoptada hoy por expertos de los treinta países miembros del Foro Global contra el Terrorismo insta a los Estados a impulsar medidas que garanticen el bienestar físico y psicológico de las víctimas del terrorismo y anima a incrementar la investigación para mejorar su atención.
La declaración ha sido acordada tras la celebración en Madrid de la Conferencia de Alto Nivel sobre Víctimas del Terrorismo, patrocinada por el Gobierno y la Unión Europea y que hoy ha clausurado el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.
El titular de Interior ha destacado que el documento, que compromete a los Estados a garantizar que las víctimas "jamás" caigan en el olvido, destaca la importancia de este colectivo en su lucha contra el terrorismo.
Por ello, la Declaración de Madrid acuerda fomentar un mejor entendimiento de la comunidad internacional para apoyar a las víctimas, proteger mejor su dignidad y crear solidaridad en torno a ellas, al tiempo que apuesta por incrementar la investigación sobre cómo el terrorismo hace mella en las personas que lo sufren a corto y medio plazo.
El documento también recomienda que los Estados colaboren con las asociaciones de víctimas para que estas se personen en los procedimientos judiciales que se sigan contra los autores de atentados terroristas.
Además de la declaración, los participantes han propuesto la adopción de un Plan de Acción que se podrá formalizar en septiembre, con el que los miembros del Foro Global contra el Terrorismo pretenden dar seguimiento a las iniciativas acordadas.
En esta línea, el titular de Interior ha rendido homenaje al colectivo de víctimas por ser ejemplo moral contra la sinrazón terrorista y de simbolizar "la defensa de la libertad y el Estado de Derecho".
Precisamente, Fernández Díaz se ha referido a la respuesta "contundente, valiente, pacífica y ejemplar" de la sociedad vasca y española hace quince años tras el secuestro y posterior asesinato del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco.
Gracias a esa repuesta, ha dicho, "hoy podemos afirmar que el Estado de derecho ha derrotado a ETA y que éste solo espera que su destino sea la disolución incondicional".
En su opinión, la banda terrorista demostró con el asesinato de Blanco que su "su crueldad no tenía límites y que su delirio sanguinario era capaz de los más abyectos crímenes", mientras que las víctimas y la sociedad respaldaron los fundamentos del Estado de Derecho y lanzaron un mensaje de "deslegitimación del terrorismo".
"El testimonio ejemplar de las víctimas es el mejor aval de nuestro sistema de convivencia pues nos recuerda que la libertad y los derechos fundamentales no son gratuitos y en su defensa muchos ciudadanos han perdido sus vidas", ha añadido Fernández Díaz.
El titular de Interior ha lamentado que quince años después del "execrable crimen", el diputado de Amaiur en el Congreso Rafael Larreina se ha negado a condenarlo, limitándose a decir el asesinato "es una injusticia que hay que reparar".
Así, Fernández Díaz ha afirmado que son las víctimas las que deben contar lo sucedido en un relato que tiene que reflejar la existencia de "verdugos sanguinarios y de personas inocentes; de quienes han sufrido los daños y de quienes los han causado".
Además de España y el resto de países de la UE, han participado en la conferencia representantes de Argelia, Australia, Canadá, China, Dinamarca, Egipto, Unión Europea, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Jordania, Japón, Marruecos, Países Bajos, Nueva Zelanda, Pakistán, Catar, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica, España, Suiza, Turquía, EAU, Reino Unido, Estados Unidos y Naciones Unidas. EFE