Madrid, 20 jun (EFE).- La solución para el edificio ocupado de la madrileña plaza de España números 3, 4 y 5, propiedad en tiempos de Telefónica y actualmente de una inmobiliaria, será "larga y complicada".
Eso es al menos lo que piensa el Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, cuyo responsable de Control de la Edificación, Norberto Rodríguez, ha explicado hoy la situación de este inmueble en la Comisión municipal del ramo, en respuesta a una pregunta del portavoz de UPyD, David Ortega.
Ortega ha expresado su preocupación por la "seguridad, salubridad e higiene" de este edificio, lleno de pintadas y del que se desprende un "hedor insoportable".
Ha indicado que el 7 de enero pasado intervinieron los bomberos porque de una marquesina se cayeron piedras y que en la parte trasera, en la calle del Río, se ha tenido que colocar una tela de plástico para evitar desprendimientos a la vía pública.
"Los técnicos del Ayuntamiento no han podido entrar pero ya desde fuera el número de moscas que se ve es increíble", ha señalado.
Norberto Rodríguez ha manifestado que se ha requerido a los "moradores" y a la propiedad para que colaboren y faciliten el acceso a fin de proceder a una visita de inspección que se emplazó para el 26 de junio y ha advertido de que si no se permite el acceso se solicitará autorización judicial.
Aunque "otras veces los ocupantes ilegales han permitido el acceso para verlo", el responsable municipal teme que esta vez será necesaria una autorización judicial de entrada en domicilio.
En cuanto a la inmobiliaria, ha señalado que "debe ser otra víctima de la crisis", por lo que, en conclusión, cree que va a ser "un proceso largo y complicado".
Ha recordado que sobre este inmueble "existe una licencia para obras de ampliación, obras exteriores de rehabilitación y rehabilitación con acondicionamiento general".
El edificio pasó favorablemente la Inspección Técnica de Edificios (ITE) en 2001, aunque inicialmente tuvo unos daños en fachadas interiores, exteriores y medianeras y en conservación de cubiertas y azoteas que quedaron subsanadas en el año 2005.
En el año 2011 no pasó la ITE que le correspondía y se le requirió en febrero de este año, aunque la propiedad no llegó a recibir la comunicación.
El 23 de mayo se volvió a hacer un nuevo requerido que todavía no ha sido contestado y el 30 de mayo otro más en el que se le daba un plazo de dos meses y se le advertía de que en caso de incumplimiento de pasar la ITE se impondrían multas coercitivas de 1.000, 2.000 y 3.000 euros.
También fue avisada de una posible ejecución subsidiaria a costa de interesado y de una incoación de procedimientos sancionadores por la comisión de una infracción leve.
Por otra lado, existe un expediente de denuncia en el Servicio de Conservación y Edificación Deficiente que se inicia en enero de 2011 por peligro de desprendimiento de lamas de la marquesina de la fachada.
En mayo de 2011 se ordena a la propiedad que en el plazo de 10 días se adoptasen medidas de seguridad en la fachada principal a plaza de España para evitar desprendimientos y aplacados en mal estado sobre la vía pública.
Se realizaron varias visitas de inspección, la última el 25 de mayo pasado y se ha comprobado desde el exterior que tales medidas de seguridad han sido adoptadas aunque algunos elementos puntuales que todavía ofrecen inseguridad.
Igualmente se ha verificado que aparentemente no se observa en la actualidad ningún elemento que presente peligro de desprendimiento hacia la vía pública. EFE