Valencia, 16 jun (EFE).- La reflexión sobre la alienación laboral que el director canadiense Sébastien Pilote plantea en "Le vendeur", y el drama sobre Kazajstán de Nariman Turebayev en "Sunny Days" competirán hoy en la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de Valencia (Cinema Jove).
La segunda jornada del festival, organizado por el Instituto del Audiovisual y la Cinematografía (IVAC), comenzará con la proyección de la ópera prima del director canadiense Sébastien Pilote, "Le Vendeur" ("El vendedor"), que llega tras su paso y reconocimiento por el Sundance Film Festival.
"Le Vendeur" ofrece el retrato "desgarrador" de un vendedor de coches que se enfrenta a la pérdida de su propia identidad al verse obligado a jubilarse de manera forzosa, ya que ha convertido su trabajo en el centro de su vida.
Según han informado desde el certamen, la película está ambientada en un pequeño pueblo de Québec asolado por la crisis, donde el cierre de las fábricas ha provocado un éxodo de jóvenes.
La cinta pretende ir "más allá" para "dar una visión de América del Norte y de esa burbuja en la que todos estamos viviendo", ha explicado Pilote.
El vendedor debe afrontar una jubilación forzosa que pone en peligro "su identidad y su razón de ser, ligadas de manera enfermiza a su trabajo. Ha entregado toda su vida al sistema y al trabajo y para renunciar a él tendrá que lidiar con sus creencias más profundas y enfrentarse al fracaso", ha subrayado Pilote.
Los recuerdos infantiles del director también están presentes: "Cuando era pequeño solía ir con mi padre a los concesionarios de coches y pensaba que los vendedores eran sus amigos; cuando compré mi primer coche descubrí que no son amigos de nadie, pero son amigos de todo el mundo".
El propósito de Pilote en esta cinta ha sido el de mostrar "nuestra incapacidad para imaginar un modo de vida diferente. No podemos imaginar la vida sin nuestro trabajo ni sin las personas que amamos".
Junto a ella, compite también hoy por la Luna de Valencia la cinta "Sunny Days" ("Días soleados"), el tercer largometraje de Nariman Turebayev, que narra el drama de un joven que debe luchar contra la adversidad de lo que parece ser su destino.
Premiada en el Festival de Cine de Locarno e integrada en la primera edición del Atelier del Festival de Cannes (Cannes Festival Workshop) en 2005, "Sunny Days" compone un "blues" de su país, Kazajstán, que conduce al espectador a "la más profunda oscuridad" de un joven que solo espera la llegada del mañana.