laverdad.es
Viernes, 25 mayo 2012
sol
Hoy15 / 28||Mañana16 / 31|
más información sobre el tiempo
Agencias
Estás en: > > >

Estados débiles y autocensura amenazan la libertad de expresión en A.Latina

Ana Gómez
Bogotá, 9 feb (EFE).- La libertad de expresión en América Latina está amenazada por la debilidad de Estados que no pueden combatir el crimen organizado y que "desprecian" los valores democráticos, lo que, según la Organización de Estados Americanos (OEA), obliga a los informadores a cobijarse en la autocensura.
La relatora especial para la Libertad de Expresión de la OEA, la colombiana Catalina Botero, ha hecho hoy este diagnóstico en una videoconferencia que le permitió participar en un debate convocado en Bogotá por la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) con motivo del Día del Periodista en Colombia.
Botero ha resaltado que cuando los Estados no diseñan políticas integrales de seguridad, el crimen organizado se infiltra en la sociedad y maneja a sus anchas su propia agenda comunicativa, lo que tiene como efecto "la violencia, la autocensura y la impotencia".
Ese problema dejó en 2011 un total de 27 profesionales asesinados en América Latina, de los que nueve casos se atribuyen a represalias por denuncias de corrupción.
"Las cifras son contundentes, estamos en una región peligrosa, donde la vida y seguridad de los periodistas está en riesgo cuando investigan ciertos temas, sobre todo corrupción cuando tiene que ver con crimen organizado", ha lamentado la relatora.
Y si bien se han ido superando los conflictos armados en Centroamérica, las dictaduras del Cono Sur y se ha afianzado una ola constitucional, un nuevo factor desestabiliza las garantías para informar.
"En algunos lugares se empezó a registrar un desprecio de los valores universales a favor de otros valores que son igualmente importantes. Lo que pasa es que, por ejemplo, para rescatar la seguridad no es necesario acabar con la libertad; o para generar mayor igualdad, equidad e inclusión social no es necesario acabar con la libertad", ha apostillado.
Esas nuevas prioridades, ha añadido, desatan campañas que aplican "todo el poder del Estado, de propaganda, estigmatización, espionaje o de persecución", así como "reformas normativas para limitar la libertad de expresión" y "decisiones judiciales que son enormemente desproporcionadas y generan autocensura".
Botero ha retratado así, sin citar nombres ni países, los avatares del periodismo en las Américas.
"No se viven días felices para la prensa en América Latina", ha expresado en el mismo debate el director ejecutivo de la FLIP, Andrés Morales.
Morales ha recordado las "iniciativas que pretenden limitar el trabajo de la Relatoría para la Libertad de Expresión de la OEA y que en países como Ecuador se han propuesto iniciativas para limitar el trabajo de los periodistas", a lo que se suma que en otros, como Paraguay, los periodistas viven "momentos de violencia preocupantes".
En Colombia los más perjudicados son los periodistas de las regiones, según el informe anual que hoy ha presentado la FLIP, quienes por supervivencia eluden las informaciones sobre corrupción, mafias locales u orden público.
Pese a que la autocensura preserva la vida de algunos periodistas, con el consiguiente coste para el derecho a la información de la ciudadanía, ésta no impide que la violencia se haya incrementado en el último año contra los periodistas en Colombia, según el documento.
Con un total de 131 informadores víctimas de algún tipo de agresión, Colombia se ubica, junto a Honduras y México -éstos últimos con mayor número de muertes- en un desafortunado lugar entre los "países más peligrosos para ejercer periodismo", ha subrayado Morales. EFE


laverdad.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.