Bogotá, 9 feb (EFE).- El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha advertido hoy a las FARC que con atentados como los que han cometido recientemente, que causaron 19 muertos y numerosos heridos, se cierran las puertas a un eventual diálogo de paz.
"A los violentos les digo que no es con bombas ni matando inocentes como se puede abrir la puerta del diálogo. Haciendo eso, el efecto es totalmente contrario", ha afirmado Santos al inaugurar en Bogotá una jornada pública de balance de gestión con motivo de los primeros 18 meses de gobierno.
El gobernante se ha referido a la cadena de atentados que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) lanzaron del miércoles al viernes de la semana pasada en tres regiones del suroeste del país y que causaron al menos 19 muertos y 76 heridos.
El presidente ha recordado que al asumir su mandato en agosto de 2010 dijo que la puerta para un diálogo de paz no estaba cerrada con llave, pero hacía falta un desarme real, sobre fundamentos sólidos.
"A eso solo cabe agregar que la llave del diálogo está en mi bolsillo y que no permitiremos que nadie juegue con ella", ha reiterado el presidente, para añadir que "la mejor forma de ahuyentar la paz es hablando todo el tiempo del tema".
Además, ha insistido en que el Ejecutivo colombiano no necesita de portavoces, nacionales o del exterior, para asumir un proceso de paz con los rebeldes.
"Muchas gracias, pero, por ahora, no. Todo en su momento", ha subrayado Santos, cuyo Gobierno asestó el pasado noviembre a las FARC el mayor golpe en el casi medio siglo de trayectoria de esta guerrilla.
Se trató de la muerte en combate de "Alfonso Cano", alias de Guillermo León Sáenz, el jefe máximo del grupo insurgente que perdió la vida en un ataque del Ejército a su campamento en las montañas del departamento del Cauca (suroeste).
En diciembre pasado las FARC habían anunciado la liberación unilateral de seis rehenes, todos ellos militares o policías que llevan más de doce años secuestrados, y el mes pasado reiteraron su propósito de entregar a esos cautivos, una operación que solo estaba pendiente de precisar la logística y los detalles. EFE