Laila Chukair
Valencia, 22 ago (EFE).- El municipio valenciano de La Pobla del
Duc se prepara para la celebración de la Raimà el próximo 27 de
agosto, cita para la que el Ayuntamiento ha comprado 90 toneladas de
uva que los vecinos utilizarán como munición durante el acto central
de la fiesta, la Batalla de la Uva.
Según ha explicado a EFE el alcalde del municipio, Natalio José
Navarro, con esta celebración, que cumple este año seis ediciones,
el Ayuntamiento pretende potenciar la cultura del vino y fomentar el
turismo enológico en la comarca de la Vall d'Albaida.
Con la Raimà, la Pobla del Duc busca también reivindicar la
tradición vitivinícola de la localidad, donde la uva y el vino han
jugado un papel "muy importante", puesto que el 70 por ciento de la
población se dedica al sector agrícola y la uva ha sido su principal
fuente de ingresos.
Según Navarro, la Raimà constituye además una herramienta lúdica
para "divulgar todo lo relacionado con el vino", dentro de un
programa de turismo enológico apoyado por la Generalitat y la
Diputación de Valencia que cuenta ya con una bodega experimental y
de interpretación, donde los visitantes pueden participar en catas
de vino.
Este programa incluye además tratamientos en vinoterapia, una
práctica "muy demanda" en Europa, según el edil, por las cualidades
anticancerígenas de la uva, y conferencias sobre las propiedades
medicinales del vino, un alimento "muy positivo" para la salud.
La Raimà, explica Navarro, es también un instrumento de promoción
económica para el comercio local, sobre todo para los locales de
restauración, que ese día se llenan con los almuerzos populares.
Así lo ratifica, José Manuel Montaner, dueño de un restaurante de
la localidad, quien asegura que la Raimà les proporciona "mucho más
trabajo del habitual", ya que si normalmente atienden a cerca de 30
comensales, ese día pueden alcanzar los 200.
"A las 10:00 horas ya empieza a entrar gente y algunos se quedan
hasta la comida", explica, y asegura que ese día los familiares le
echan una mano con el negocio, ya que "cada año viene más gente".
Ese es precisamente el objetivo del Ayuntamiento, que espera
sobrepasar en esta edición los 8.000 asistentes del año pasado,
muchos de los cuales, explica Navarro, eran turistas madrileños y
del litoral, además de algunos ingleses y chinos e incluso un canal
de televisión ruso.
Y es que, según explica Luis Campillo, propietario de un bar en
la Pobla del Duc, al comercio local le interesa que la Raimà "vaya a
más cada año para que coja cierta notoriedad como la Tomatina o los
San Fermines".
Para este año el consistorio ha habilitado además un portal en
Internet (http://laraima.quadux.net) que permitirá retransmitir en
directo la celebración, "para que las personas que no puedan acudir
puedan disfrutar igual de la fiesta".
Como en las ediciones pasadas, la fiesta empezará a las nueve de
la mañana con un desayuno popular al que le seguirá una "batukada"
brasileña con músicos del municipio.
A mediodía dará comienzo el acto principal de la Raimà, la
Batalla de la Uva, durante la cual los asistentes se lanzarán
racimos de uva garnacha rememorando la vieja costumbre de los
agricultores de la zona de arrojarse "cabrerots", los restos de la
campaña de la vendimia, una vez finalizada.
Los participantes en esta batalla podrán reponer fuerzas con una
paella gigante que se servirá en el polideportivo municipal, tras la
cual los vecinos del pueblo elegirán a Miss y Mister Raimà. EFE