Estrasburgo (Francia), 9 feb (EFE).- Eurodiputados españoles rechazaron hoy en el Parlamento Europeo (PE) la propuesta para vetar el comercio internacional del atún rojo del océano Atlántico y el mar Mediterráneo, que se negociará en una reunión mundial en marzo.
Europarlamentarios españoles de todos los grupos políticos, excepto ICV-Los Verdes, cuestionaron la iniciativa de imponer esa prohibición en la sesión que celebrarán los países del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), entre el 13 y el 25 de marzo en Doha (Qatar).
El PE debatió hoy un informe, que votará mañana, acerca de esa medida, impulsada por Mónaco, que supone incluir al atún rojo en el llamado Apéndice I de CITES y que en la práctica impediría su comercio internacional.
Europarlamentarios del PP, PSOE y del PNV se opusieron con más rotundidad a esa prohibición, los de CIU e IU de una manera más moderada y, por el contrario, el representante de ICV-Los Verdes apoyó explícitamente dicho veto.
En el debate, respaldaron la misma postura que los españoles algunos eurodiputados socialistas o populares de Grecia, Portugal o Italia.
Por el contrario, muchos parlamentarios de otras nacionalidades apoyaron la prohibición.
España es el país que más atún rojo captura de los Veintisiete comunitarios.
Carmen Fraga (Partido Popular Europeo, PPE) manifestó que el veto al comercio internacional del atún rojo o su inclusión en el Anexo I de CITES es "una medida innecesaria e injustificada" y perjudicaría a una "flota que ya ha hecho esfuerzos", además de provocar un "mercado negro" de dicha especie.
Fraga dijo que, frente a la "presión de organizaciones ambientalistas", existen informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que recomiendan la calificación de ese pez en el Anexo II de CITES, lo que supondría restricciones, pero no impediría su comercio exterior.
El socialista Antolín Sánchez Presedo afirmó que no corresponde a CITES, sino a la organización pesquera ICCAT gestionar los atunes, además de señalar que la prohibición no resolvería los "problemas de fondo".
Sánchez Presedo destacó que el sector español es "pionero en medidas para recuperar la especie", como el segmento de la almadraba, un "ejemplo milenario".
Willy Meyer (Izquierda Unitaria Europea) también defendió la actividad de la almadraba, "que hay que diferenciar de la que pone en riesgo el atún, la ilegal, la pesca industrial y la de cerco", y pidió "una vía" para rescatar la especie que no "castigue las artes tradicionales".
Izascun Bilbao (PNV) indicó que no hay motivo para la prohibición, que perjudicaría a los sectores artesanales.
Ramón Tremosa (CiU) aludió al derecho a la "pesca legal" del recurso y también a los informes de los técnicos de la FAO, que recomiendan incluirlo en el Anexo II.
Del lado contrario, Raúl Romeva (ICV-Los Verdes) afirmó que la UE debe asumir su responsabilidad y propiciar un veto al comercio del atún rojo, para "corregir" el problema de haber potenciado con subvenciones la sobreexplotación del recurso: "otra actuación prolongaría la agonía de la especie".
La Comisión Europea aún no ha propuesto a los países la postura que debe defender la UE respecto al atún rojo.